Pulsatilla Nigricans – Materia médica

§ I.—Historia. Es indudable que los antiguos conocieron esta planta vivaz que es una variedad del género anémona, de la familia de las renunculáceas, Juss., de la polyandria polyginia, Linn.

De todas las anémonas, esta es la sola conocida por sus efectos fisiológicos, y la única de que hablarémos: se la conoce con los nombres de pulsatila, pulsatila negruzca, anémona de los prados, coquelourde.

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Es probable que las otras variedades de la anémona (hepática, nemorosa, patens…..) tengan propiedades análogas.

La pulsatila, abandonada completamente desde principios de este siglo, es una de las mas preciosas adquisiciones de la materia médica moderna.

Storck nos ha dejado curiosas observaciones sobre sus virtudes. La empleó en amaurosis, cataratas y albugos, en los restos ó consecuencias de las enfermedades venéreas, en úlceras rebeldes y parálisis.

Bonnet ha curado con ella herpes rebeldes, y Ramm la coqueluche. La pulsatila es un remedio popular, en la Siberia, para la sordera. La acritud de esta planta dió lugar á que se la considerase como un medio violento que se reservaba para las afecciones mas rebeldes.

Es bien singular, que los medicamentos muy activos, como este, hayan sido desechados, ó reservados para el tratamiento de afecciones desesperadas, sin que se haya pensado en atenuar sus dósis é investigar los efectos especiales que eran de esperar de su grande actividad.

De la obra Apparatus medicaminum, de Murray, ha tomado Hahnemann las primeras nociones de su uso.

La esperimentó é hizo esperimentar con sumo cuidado, y gracias á sus observaciones y á las numerosas que en seguida se hicieron, y que la clínica ha sancionado, la pulsatila es hoy uno de los medicamentos mejor conocidos, de los mas importantes y mas útiles.

§ II.—Efectos fisiológicos.

Posee la pulsatila una accion muy estensa que la pone en relacion con el sistema circulatorio y especialmente el venoso, con el nervioso ganglionar y de relacion, con los vasos capilares y con el sistema linfático.

Se la dan efectos piréticos muy marcados, grande influencia sobre la sensibilidad y las funciones digestivas.

Todo esto es exacto; pero importa determinar la filiacion de estos efectos, coordinar sus relaciones de analogía y referirlos á una accion electiva mas general y dominadora.

Esta tarea es mas fácil en este medicamento que en cualquier otro, ya por los numerosos efectos fisiológicos recogidos con esmero de las multiplicadas esperimentaciones, ya por la multitud de casos clínicos en los que la pulsatila ha manifestado las propiedades mas importantes en afecciones bien caracterizadas.

Procediendo por el método esclusivo, vemos que el elemento inflamatorio no está francamente espresado en los síntomas febriles y flogísticos de la pulsatila.

El frio y los calofríos mas violentos no tienen fijeza; son muchas veces parciales, mezclados de calor y sudor igualmente parciales. Se unen náuseas, vómitos, opresion, dolores congestivos en la cabeza.

Se desarrolla el calor por influjo y con tumefaccion de las venas y de los capilares: esta tumefaccion venosa tiene un color rojo oscuro, es á veces general y lleva consigo la ansiedad, el delirio, la desesperacion, la sensacion de ardor quemante, pero sin sed ó tan solo en la agudeza del calor; los calofríos se reproducen fácilmente, aun por poco que se destape el enfermo.

El pulso es generalmente acelerado y pequeño, ó lleno y lento, y muchas veces lleno y como impedido, aunque frecuente.

El orgasmo es venoso y no arterial, el sudor es fácil ó se declara prontamente, ó bien hay vómitos hasta biliosos, diarrea, espectoracion abundante.

La fiebre es mas intensa por la tarde, los sudores son nocturnos ó mas abundantes por la mañana, con remision de los síntomas febriles.

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En las flegmasías locales se observa un carácter venoso, la tumefaccion de las venas, inflamaciones rojas azuladas con adinamia ó adormecimiento y sensacion de frio; ó algunos calofríos que se reproducen con frecuencia, pulsaciones con calor quemante pasajero, enardecimientos de la sangre, hemorragias con aspecto negruzco de la misma, necesidad de reposo y de permanecer acostado.

Las flegmasías de la pulsatila, ya de la piel, de las mucosas, ó de los órganos parenquimatosos, se manifiestan por una congestion que no eleva inmediatamente el calor de la parte, sino que relaja los tejidos comprometidos, los cuales se congestionan altamente de sangre reaccionando fácilmente y resultando que la fluxion se disipa por resolucion, por metástasis y sobre todo por flujos biliosos, gástricos, mucosos, segun el sitio de la fluxion; que si esta llega hasta la inflamacion, rara vez termina por supuracion y nunca por un absceso completo y por induracion.

Las afecciones neurálgicas tampoco espresan la inflamacion; pues dependen de una congestion del útero ó de las hemorróides, del cerebro, del estómago; la sensacion de frio las acompaña generalmente, así como la debilidad y la inercia de la parte.

A los dolores se unen calofríos y opresion; los calofríos son tanto mas sensibles, cuanto mas vivo es el dolor.

Los dolores son lancinantes ó tirantes, ó como golpes violentos y de una grande y rápida tension del nervio; en las neuralgias hay sensacion de ardor quemante; se presentan en diferentes puntos como por lancinaciones, ó con sensacion de escoriacion que se manifiesta mas principalmente cuando se toca el punto dolorido.

Por otra parte, el estado crónico que la pulsatila desarrolla, no consiste tanto en alteraciones de los tejidos como en lesiones profundas de la inervacion.

Así como la inflamacion no llega á la destruccion de los tejidos y al trabajo piogénico, del mismo modo los efectos de la pulsatila en la esfera nutritiva no producen la descomposicion de los humores, sino tan solo el empobrecimiento de la sangre que se aproxima á la anemia, pero que nada de comun ofrece con las caquexias serosa, escrofulosa….., y menos aun con el estado pútrido de las fiebres nerviosas graves.

La plasticidad, pues, no está tan alterada como parece deducirse de las observaciones de los antiguos.

Esto no obstante, los síntomas siguientes deben tenerse muy presentes: hinchazones asténicas, hipersecreciones de las mucosas, manchas rojas en la piel, forúnculos y orzuelos, tumefacciones rojas, azuladas y varicosas, sabañones, úlceras de naturaleza varicosa caracterizadas por una inflamacion roja lustrosa en sus bordes y por exhalacion sanguínea en su superficie, endurecimiento de algunas partes del ojo, opacidad de uno de sus humores ó del cristalino, engrosamiento de las membranas mucosas, infartos de los gánglios y de algunas glándulas, como la próstata.

En todos sus efectos descuella el carácter venoso, comprobado además por las observaciones clínicas.

En fin, el ritmo de los síntomas y la naturaleza de las circunstancias que tienen sobre ellos una influencia real, prueban que la accion de la pulsatila en el sistema arterial y nervioso de relacion, así como en el cerebro, es secundaria, que procede directamente de los nervios ganglionares y de sus relaciones con los vasos capilares, y que tiende á la astenia, aun en sus efectos hiperesténicos.

Debemos considerar, en primer lugar: el carácter variable y movible de los síntomas; que el calofrío ó el calor, la rubicundez ó el dolor, son parciales y cambian rápidamente de sitio; que las fluxiones reumáticas mas inflamatorias desaparecen con una increible facilidad; que el eretismo, la sequedad de las superficies y la sed no acompañan por mucho tiempo ó constantemente á la fiebre ó á las flegmasías, que, á pesar del orgasmo de la periferia ó de algunos órganos, presentan relajacion en diversos puntos, ciertos flujos, sudor, diarrea, vómitos, esputos.

El pulso podrá ser lleno, pero no duro; es mas bien fácil de deprimir, que tirante, siquiera sea acelerado, lento ó pequeño.

Este carácter del pulso distingue eminentemente la pulsatila del acónito, de la belladona y otros medicamentos piréticos, cuya accion electiva se dirige mas especialmente á los sistemas sanguíneo y cérebro-espinal.

Se observa en segundo lugar la coexistencia ó mezcla de los calofríos ó sensibilidad al frio con los fenómenos febriles ó flegmásicos; que los dolores parece dan orígen á la sensacion de frio ó calofrío y á cierto temblor de los miembros estando sentado; que la sensacion de ardor quemante que acompaña á las congestiones y dolores no es constante; pues con frecuencia se la ve interrumpida por la sensacion de frio, y que aun la misma sensacion quemante que en ciertos casos acompaña á las neuralgias, ó que existe en las fluxiones flegmásicas, ni tiene la fijeza y la profundidad de la quemazon del carbon vegetal, ni la del arsénico, careciendo además la pulsatila de las ansiedades y los síntomas nerviosos graves; que la variabilidad de los síntomas de este medicamento afecta asimismo las deposiciones induciendo en ellas cambios de color y consistencia.

Es propio, en tercer lugar, de este medicamento: la agravacion por la tarde ó por la noche en la cama, y por la aplicacion del calor; la mejoría por el movimiento, si bien de un modo menos pronunciado que en el zumaque; la necesidad de estar acostado ó sentado; el esceso de sensibilidad de los ojos á la luz, el oscurecimiento con mas frecuencia, ó la alternacion de estos dos efectos, así como tambien del gusto amargo, ó del ácido y de los eructos con gusto á los alimentos generalmente; la sensacion de sequedad que abre la marcha en las afecciones catarrales, y que depende del estado flegmásico de las glándulas y criptas mucosas cuya secrecion está impedida por la tumefaccion; la sed viva con lengua húmeda, la repugnancia á los alimentos ó una hambre prontamente satisfecha; la rubicundez de las partes doloridas ó afectadas, y cuyo calor apenas escede del natural; la agitacion sanguínea, el calor seco, la grande inquietud, la pesadilla, cuatro síntomas que tienen lugar por la noche; la opresion, el atascamiento de las vías aéreas, la pesadez de los miembros, las palpitaciones tumultuosas ó irregulares del corazon que dificultan la circulacion, hacen refluir la sangre venosa y producen pulsaciones sensibles de las arterias al contacto de la mano en el estómago, en la cabeza y en todo el cuerpo. La influencia de la pulsatila en la hematosis se debe á estas circunstancias; la hematosis es incompleta bajo el doble aspecto de la oxigenacion de la sangre y de su elaboracion en los vasos, á consecuencia de la estancacion y de la astenia de la circulacion capilar.

Corresponde por último á este medicamento un estado moral perfectamente análogo á las disposiciones orgánicas, como se ve por los síntomas siguientes: carácter inconstante, amable, dulce y tranquilo; los enfermos lloran en lugar de irritarse, se resignan en vez de resistirse, hay mas bien volubilidad, inconstancia y la timidez de la juventud, que la tenacidad y la persistencia de la edad madura; mas bien la hipocondría y el mal humor del anciano, que la alegría y la indolencia del jóven; la delicadeza de los jóvenes, el temperamento linfático nervioso, que el vigor del adulto y el temperamento sanguíneo y bilioso; hay, por otra parte, mas bien aburrimiento, indecision y desaliento, que confianza en sí mismo y firmeza.

De suerte que los temperamentos linfático y nervioso, los caractéres dulces é indecisos, las mujeres y los jóvenes, están en mejores condiciones para recibir la benéfica influencia de la pulsatila, que los hombres fuertes, que las personas coléricas é imperiosas, que los temperamentos sanguíneos y biliosos.

Tambien los viejos apacibles que salivan mucho, y espectoran y arrojan mucosidades abundantes, se hallan en condiciones tan favorables á la accion de este medicamento, como los jóvenes y los temperamentos linfáticos, si no tanto por estas hipersecreciones, por la astenia general al menos, que se dirige mas particularmente á los nervios ganglionares de los que dependen estos órganos secretorios, y mas especialmente por el predominio de la sangre venosa.

De lo espuesto podemos, pues, deducir:

1.º que la accion electiva de la pulsatila afecta al sistema ganglionar, y por este, á los sistemas venoso y capilar de todo el organismo;

2.º que esta accion tiende á la astenia en su período sanguíneo y nervioso, y que es decididamente asténica en el crónico.

De aquí proceden los escelentes efectos de este medicamento, en las afecciones piréticas, neurálgicas, venosas, mucosas y flegmorrágicas de los jóvenes, de las mujeres, de las personas rubias de un carácter dulce y ligero, de un temperamento linfático ó linfático-nervioso.

Pero se ha recomendado con mucho esclusivismo su uso en todos los casos y en las afecciones uterinas dismenorréicas y cloróticas de las jóvenes: este medicamento es igualmente eficaz en las afecciones de las membranas mucosas y en las fiebres de personas de temperamento distinto y cuyos órganos predominantes estén debilitados por congestiones habituales, ó por escitaciones que producen el orgasmo y disponen á la astenia local á la vez que disminuyen la fuerza de resistencia general y la actividad de la inervacion ganglionar en los tejidos y las vísceras, como sucede en los bebedores, y en las circunstancias siguientes:

1.ª en personas que habitan en puntos húmedos, frios, que las esponen á catarros frecuentes;

2.ª en los niños generalmente muy abrigados, ya que se acatarren fácilmente por el aumento de la susceptibilidad de la piel debilitada, ya porque el esceso de calor les predisponga á congestiones frecuentes;

3.ª en los jóvenes de ambos sexos que por miedo ó por imprudencia se esponen á movimientos congestivos en la cabeza, el corazon, el estómago;

4.ª en los ancianos habituados á los catarros;

5.ª en los glotones debilitados por los escesos y cuyos órganos digestivos se afectan frecuentemente de fluxiones venosas;

6.ª en los hemorroidarios. Es muy notable que todas estas personas lloran con facilidad.

Espuesta ya detalladamente su accion, resulta que la pulsatila tiene relaciones de analogía:

1.º con la manzanilla, por la somnolencia congestiva y gástrica, y por el insomnio con inquietud y afluencia de ideas por la tarde; por las fluxiones nerviosas y venosas que no terminan por supuracion, por la astenia nerviosa, y en particular por la debilidad muscular y la languidez de los órganos de los sentidos;

2.º con el café, por la agitacion angustiosa, la propension á llorar, la agudeza é inconstancia de los dolores;

3.º con la ignacia, por la versatilidad de los calofríos y del calor;

4.º con la nuez vómica, por la dispepsia;

5.º con esta misma, el carbonato de potasa, el de cal, el eléboro blanco, por el molimen menstrual;

6.º con el carbon vegetal, el aloes y el capsicum annuum, por los cólicos hemorroidales;

7.º con el arsénico y la nuez vómica, por el estado venoso y la astenia nerviosa análogas á las mismas disposiciones orgánicas de los borrachos;

8.º con el carbonato de potasa y la sepia, por el elemento fluxionario que parte del útero;

9.º con el zumaque y el mercurio, por el alivio de los padecimientos fuera de la cama;

10.º con el oro, la sal de nitro y otros, por su accion indirecta sobre el cerebro en la somnolencia y las congestiones locales con estancacion pletórica en el órgano afectado;

11.º con el rhux y la coca de Levante, por la aparicion de síntomas en un solo lado del cuerpo.

Los medicamentos que en general acabamos de citar, son, por su analogía con la pulsatila en circunstancias dadas, sus antídotos en las mismas, lo cual sucede en todos los medicamentos que se relacionan con el de que nos ocupamos, por algunos síntomas locales y por una accion electiva general.

Supérfluo é impertinente hubiera sido el dedicar para cada medicamento un artículo á sus antídotos.

Debemos, sin embargo, indicar, respecto á los de la pulsatila, que varios de ellos tienen, bajo otro punto de vista, efectos opuestos á los suyos, como por ejemplo, la manzanilla y la nuez vómica, los que, si no siempre, en cuanto al fondo, en la forma al menos, presentan, ya la astenia para la manzanilla, ya la diminucion de la contractilidad en la nuez vómica, efectos que en estos dos medicamentos, no carecen de cierto eretismo que falta á la pulsatila, si bien esta, en el principio de su accion, como en el período de evolucion completa, ofrece alguna irritabilidad nerviosa, que mas bien es un esceso de sensibilidad.

Antes de pasar mas adelante, volvemos á recomendar con mas interés que antes, que no olvide el lector las consideraciones precedentes, si quiere sacar partido de las indicaciones terapéuticas.

§ III.—Efectos terapéuticos.

A. Fiebres eruptivas, biliosas, mucosas.—La pulsatila, por sus prolongados calofríos, su alternacion con el calor y la irregularidad de estos dos fenómenos, está indicada en los prodromos de algunas afecciones febriles, máxime si se agrega pesadez, apatía, síntomas gástricos con náuseas ó vómitos, neuralgias aunque sean intensas; si los calofríos, los calores, las rubicundeces y los dolores afectan con preferencia un lado del cuerpo, el derecho generalmente, como para la brionia y el causticum.

Si la pulsatila es muy conveniente en el principio de una fiebre puerperal cuyos prodromos consisten en el predominio de los calofríos y de la sensacion de frio con ardores y rubicundeces parciales, en la debilidad de la enferma y del grado de resistencia vital, y en el empobrecimiento de la sangre con irregularidad, pero sin supresion de las secreciones; deja de serlo en la misma fiebre confirmada, escepto si hay flebitis; pues en este caso, además de estar indicada, puede asociársela muy bien con el mercurio.

Sus síntomas la hacen á propósito al principio de ciertas encefalitis en personas anémicas; su accion es en este caso análoga á la del zinc, que puede sucederle ventajosamente en el período de invasion.

Las fiebres eruptivas en su período de invasion ofrecen á veces la indicacion de la pulsatila que en otras muchas es un medicamento preventivo.

El acónito se adapta mejor, como preservativo y curativo, al sarampion cuya erupcion es mas punteada. Esta, que con particularidad es propia de pulsatila, tiene los síntomas siguientes: calofríos y calores, laxitudes, dolor de cabeza pulsativo, ansiedad, náuseas, vómitos de bilis ó de mucosidades, coriza violento, flujo seroso por la nariz, ojos encendidos, lagrimosos, fotofobia; pinchazos en la piel, pequeñas manchas rojas como picaduras de pulga, ronquera, dolor y ruido mucoso en la garganta, disfagia, tos seca, fatigosa, epistaxis.

Administrada la pulsatila desde el primer momento del sarampion, puede curarle prontamente por medio de la diaforesis abundante, de la calma y del sueño que sobrevienen.

El carácter periódico de varios síntomas neurálgicos y febriles de la pulsatila, así como sus estados gástricos y la astenia funcional, manifiestan su conveniencia en el tratamiento de las fiebres intermitentes que sobrevienen por la tarde ó despues de medio dia; que se observa siempre en la apirexia, grande susceptibilidad al frio, falta de apetito, flujo mucoso, tristeza y aversion al movimiento; en los accesos, reaparicion de los calofríos al menor contacto del aire esterior aumento de la secrecion salival, mucosa de la nariz y alguna otra: estos síntomas se presentan tambien en el estadio del calor, con orgasmo general, rubicundez, tumefaccion.

Apenas hay sed mas que en el estadio del sudor que reemplaza á todas las secreciones, aun la diarrea, hasta que termina la accion, por lo cual se observa la falta de secrecion salival y gástrica, falta que desecando por un momento las superficies internas, da lugar al desenvolvimiento de la sed que puede llegar á ser viva y muy pronunciada.

Algunas dósis de pulsatila auxilian muchas veces la accion del arsénico en fiebres intermitentes con obstrucciones abdominales.

Se ha dicho con alguna razon que la pulsatila es poco conveniente en el período agudo de las afecciones febriles, llegándose generalmente á desterrarla de su tratamiento.

Es cierto que sus síntomas, y la clínica lo confirma, la indican en el máximum de agudeza de varias fiebres; pero es cuando no hay síntoma alguno nervioso grave; cuando desde el principio predominan los fenómenos venosos, gástricos y linfáticos ó mucosos; cuando la agudeza de la fiebre conduce al abatimiento, á las congestiones pasivas, á la inyeccion de los capilares sin eretismo constante.

La pulsatila, pues, es admirablemente eficaz en las fiebres gástricas biliosas y saburrales, y en las de las mucosas, antes del desarrollo de síntomas atáxicos, aun cuando haya coma; cuando la reaccion está en todo su vigor, ó que parece adormecida por la plétora cerebral.

Estos casos son mas propios de los jóvenes entregados á las bebidas, y que padecen habitualmente congestiones venosas por su género de vida; que no hay sed y que se desarrollan calofríos en medio del ardor febril y de varios síntomas de laxitud, tales como orinas abundantes y turbias, piel madorosa, salivacion, espectoracion, vómitos amargos; pero que existen dolores de cabeza obtusos y vertiginosos, rubicundez en la piel y sobre todo en la cara que está como tumefacta.

La pulsatila es la mas apta para curar esta clase de fiebres.

B. Afecciones catarrales y flegmorrágicas.—Este medicamento es de una incontestable eficacia en diversas fiebres catarrales, ya en su principio, ya en el período de agudeza, y frecuentemente en el de relajacion ó laxitud.

Los síntomas culminantes son: malestar, sensacion de frio, calofríos repetidos, aun por el simple cambio de posicion, bocanadas incómodas de calor, tumefaccion con rubicundez de la piel ó de la cara, lagrimeo, esputos, salivacion abundante, ó sequedad de la garganta sin sed, arañamiento en la traquearteria, tos seca, vómitos, agravacion, estando echado sobre el dorso, ó sentado en la cama despues de haberse acostado.

La ruda, el mercurio y la eufrasia tienen gran analogía de accion, cuando la afeccion está principalmente localizada en las membranas de los ojos, de la nariz, de la garganta, de los bronquios.

La pulsatila está mas relacionada con la digital, la dulcamara, el mercurio, la manzanilla, cuando la mucosa digestiva es la mas afectada.

En todas estas fiebres, está mas indicada la pulsatila en los períodos de invasion y de relajacion ó flojedad que en el flegmásico, aun cuando en muchas ocasiones es conveniente en el período de mayor agudeza, en enfermos, que por su edad, sexo y constitucion armonizan con su accion, y siempre que haya un fondo de astenia que se espresa por el frio, calofríos, la volubilidad de los síntomas, los éstasis sanguíneos, la rubicundez viva de las mucosas afectadas, y calor mas pronunciado y seco por la tarde y la noche.

C. Flegmasías y afecciones irritativas locales.—Todas las flegmasías venosas y linfáticas están en relacion con la pulsatila en atencion á los límites de los caractéres de la accion; la otitis sobre todo, en la que este medicamento está tanto mas indicado, cuanto mas jóven y delicado es el enfermo; la inflamacion ocupa con preferencia las partes intermedias, el oido interno; el dolor, aunque agudísimo, está caracterizado por las pulsaciones y por las sensaciones de frio que le interrumpen.

La otorrea que sobreviene despues de la inflamacion se corrige eficazmente por la pulsatila cuando el flujo es moco-purulento y espeso.

Este medicamento cura igualmente estos flujos, aunque se localicen en otra mucosa, como la del ojo, de la vagina…..

Lo mismo sucede en la sordera debida á la congestion de la mucosa auricular y á su hipersecrecion…..

Se ha usado ventajosamente la pulsatila en la oftalmía escrofulosa, menstrual y catarral, en cuyas afecciones son sus mejores auxiliares el mercurio y el azufre.

En estos casos hay aglutinacion de los párpados al despertar, rubicundez de la conjuntiva ó fuerte inyeccion de los capilares.

La pulsatila, así como la eufrasia y la sepia, es eficaz en ciertos desórdenes internos del ojo con deformidad de la pupila, amaurosis incipiente y que se desarrolla lentamente.

La pulsatila juega igualmente en la angina menstrual y en la que se desarrolla paulatinamente, ó que no pasa del estado subagudo despues del uso del mercurio; ó que presenta sequedad de la garganta sin sed, sensacion de tension y de hinchazon en la parte afecta, color oscuro, endolorimiento de los gánglios del cuello, calofríos con ó sin fiebre.

Corresponde tambien al estado de laxitud, de hinchazon é hipersecreccion de todas las mucosas debidas á la inflamacion catarral; el azufre y la quina completan su accion.

Combate con prontitud el coriza que se presenta con sus síntomas esenciales, como cefalalgia frontal hácia la raiz de la nariz, inapetencia, adipsia, calofríos por la tarde, pérdida del gusto y del olfato; secrecion abundante de mucosidades espesas, amarillas, verdosas ó de mal olor.

La estension de esta afeccion á la laringe con ronquera y aun afonía, sensacion de escoriacion y de picazon, tos húmeda y dolores en el pecho, exige tambien la pulsatila.

Bien se puede decir que este medicamento corresponde igualmente en todos los flujos mucosos ó serosos de la economía, siempre que procedan de una inflamacion ó fluxion anterior; pero no es conveniente en los flujos colicuativos.

Es muy eficaz para reproducir un flujo suprimido por la presentacion de otro, como la supresion del sudor, por ejemplo, por una secrecion bronquial, pero no por un enfriamiento propio de acónito y dulcamara, ni por una emocion moral ó por el dolor, como para la manzanilla y la ignacia, ni por debilidad radical ó por congestion del cerebro, como en la quina y el mercurio…..

La inflamacion de las mamas reclama generalmente pulsatila durante la lactancia ó poco despues del parto; está indicada frecuentemente en la amenorrea y dismenorrea de las jóvenes ó de mujeres delicadas é impresionables al frio.

La leucorrea, en fin, propia de este medicamento, es la que procede de congestiones frecuentes, de menstruaciones difíciles, estado venoso con pesadez, calor y calofríos.

D. Afecciones de los órganos respiratorios.

1.º Bronquitis.—La pulsatila debe usarse en el período subirritativo de la bronquitis con secrecion mucosa fácil; cuando la tos no es seca como en las primeras horas, en la que se hace prontamente húmeda con fácil espectoracion; que los esputos son abundantes, amarillos ó amargos, salados ó insípidos, cuando hay frecuentes náuseas y fuertes sacudimientos del estómago; que la tos es escitada por un cosquilleo en la laringe, ó por escozor, arañamiento y sensacion de sequedad mas manifiesta por la tarde acostándose y por la noche; que hay dolores en el vientre y el dorso, con pinchazos en estos puntos y en la espalda despues de toser, ó sensacion como de contusion en el pecho.

En estos casos mas que en otros, importa tener en cuenta los síntomas generales de la pulsatila, porque administrada en una bronquitis erética y francamente inflamatoria en su período de flojedad, podria agravar la enfermedad y prolongarla, cambiando la tos húmeda y fácil en seca é incomoda.

2.º Neumonía.—Puede usarse este medicamento despues de la brionia en la neumonía catarral y benigna, en personas delicadas, sensibles, débiles, en el momento de efectuarse la resolucion, cuando la espectoracion es mas fácil y abundante, que es mas sanguinolenta y que el torax está dolorido y hay dolores erráticos.

3.º Hemotisis.—Esta afeccion requiere pulsatila, cuando los esputos sanguinolentos son grumosos ó en coágulos negruzcos. Está especialmente indicada en la hemotisis menstrual y en la de los hemorroidarios.

Juzgamos de interés el designar en este momento algunos medicamentos convenientes en la espectoracion de sangre: son preferibles acónito, árnica, ipecacuana, brionia, belladona, cuando la sangre espectorada es arterial ó roja y no coagulada, y con eretismo y congestion activa; la drosera, la digital, el mezereum, el azoato de potasa, cuando las estremidades están frias, la sangre encendida y el enfermo pálido; el rhux, si los esputos sanguinolentos se repiten á largos intérvalos y en pequeña cantidad; el ácido sulfúrico en la hemotisis crónica; el ledum palustre, cuando la sangre se espectora solo por la violencia de la tos; el carbon vegetal, si la espectoracion sanguinolenta es precedida y seguida de una sensacion de calor quemante…..

4.º Coqueluche.—Aun cuando la pulsatila sea poco conveniente en esta afeccion, bueno será, sin embargo, pensar en ella para ciertas toses espasmódicas con sensacion de constriccion en la laringe y en los bronquios; debe figurar tambien al lado del eléboro blanco en el tratamiento de las toses espasmódicas con calofríos, palidez habitual de la cara, pérdida del apetito, adipsia…..

La pulsatila es generalmente útil en la tos húmeda y cuando la espectoracion es libre: este último carácter la diferencia del tártaro estibiado, del senega y de la escila; difiere del yodo, de la ipecacuana, de la dulcamara y de la belladona, por un estado menos congestivo, y porque corresponde á los restos de la flegmasía y sus consecuencias, mientras que estos medicamentos se adaptan mejor al estado flegmásico inicial, agudo ó subagudo; difiere, en fin, de la nuez vómica, de la brionia, de la manzanilla, por su eretismo menos manifiesto y por los caractéres generales de su accion.

El asma cuyo acceso se presenta por la tarde ó al acostarse, el asma senil y el producido por el edema pulmonal, con respiracion vesicular, exige pulsatila, si hay fenómenos congestivos asténicos, espectoracion abundante, malestar general, grande sensibilidad al frio. El estaño merece ser tomado en consideracion en padecimientos asmáticos de este género.

E. Afecciones de los órganos digestivos.

1.º Saburra gástrica.—Se usa frecuentemente la pulsatila en ciertos desórdenes gástricos que empiezan por malestar, calofríos y repugnancia á los alimentos, en cuyos casos puede, en efecto, prevenir un embarazo gástrico y una gastropatía de larga duracion.

Este medicamento es casi específico en las gastroses y otras afecciones que, con fiebre ó sin ella, son producidas por los alimentos grasientos, y que se perpetuan á pesar de su espulsion por el emético, ó cuando ya no es tiempo de recurrir á este evacuante; tambien es eficacísima la pulsatila cuando la reaccion es lenta, que hay frio ó calofríos, salivacion, vómitos ó diarrea.

Ultimamente, el carácter linfático venoso que se manifiesta desde el principio ó en el curso de la evolucion de una enfermedad aguda, no puede reclamar tan justamente este medicamento, como cuando esta enfermedad afecta los órganos digestivos.

Hé aquí la marcha de estas afecciones: la inflamacion es sintomática de la saburra gástrica producida por las causas ya referidas; se presenta primeramente una fluxion que desarrolla una especie de empacho gástrico, por lo cual el estómago funciona mal, y no se reacciona con los líquidos biliosos y los que afluyen de todas partes.

Desde este momento, la fluxion se espresa por síntomas que podrian exigir otros medicamentos, si la indicacion de la pulsatila no estuviese asegurada por los caractéres generales de su accion.

Estos síntomas son: repugnancia á los alimentos, especialmente á la carne, adipsia, lengua sucia, amarillenta, grisácea, gusto agrio ó amargo, eructos amargos ó con el sabor de los alimentos; acumulacion de agua en la boca, náuseas con frio general, regurgitacion ó vómito de alimentos ó de materias verdosas, mucosas, amargas ó ácidas, sensibilidad del epigastrio á la presion.

2.º Irritaciones gastro-intestinales. Gastralgias. Enteralgias.—La influencia de la pulsatila en las irritaciones del tubo digestivo con estreñimiento, producidas por el esceso de las bebidas ó por el abuso de los placeres de los sentidos, es importante aunque secundaria.

Es mi medio seguro para curar las gastralgias desarrolladas por éstasis ó escitaciones venosas de este género ó menstruales; los dolores son lancinantes, agravados por el movimiento y un falso paso, hay náuseas contínuas ó vómitos que son reemplazados por la diarrea; solo hay sed durante la violencia de los dolores; se observa tension y pulsaciones en el epigastrio con angustia, ó bien una sensacion de corrosion que se alivia comiendo.

Es igualmente eficaz en los dolores de vientre que reconocen las mismas causas, con borborigmos, tension y sensibilidad del vientre, pinchazos y dolores calambróides.

Conveniente es indicar que en estas enteralgias y gastralgias hay mas bien estreñimiento que diarrea, como en alúmina, mientras que en los casos de este género propios de la nuez vómica, se presenta la diarrea mas que el estreñimiento.

3.º Diarrea, vómitos.—La pulsatila es uno de los medicamentos mas eficaces en la diarrea con deposiciones pultáceas, mucosas, líquidas, fétidas, que producen una sensacion de quemazon ó de escozor en el ano, principalmente cuando hay náuseas, eructos, cólicos y deposiciones mas frecuentes por la noche.

Este medicamento es menos eficaz en los vómitos llamados incoercibles del embarazo que arsénico, y mejor aun la ipecacuana y la nuez vómica; pero es generalmente mas útil que el opio y el platino, pudiendo colocársela al lado del eléboro blanco.

4.º Afecciones del hígado.—Estas afecciones son muchas veces propias de la pulsatila por sus relaciones con el sistema venoso, si hay angustia, conato á vomitar, saliva abundante, deposiciones biliosas, síntomas de hepatitis, y mas principalmente los siguientes: dolor tensivo y lancinante en la region hepática; hinchazon, plenitud en esta region y en la del estómago: dolor pungitivo hácia el omóplato derecho; exacerbacion de los dolores por la tarde, vómitos biliosos por la noche; el decúbito es la posicion mas soportable; insomnio producido por el calor interno; calofríos en el momento de los dolores; rubicundez é hinchazon de las venas superficiales; molímen hemorroidal ó menstrual, ó alteracion venosa causada por la cesacion de este flujo.

La pulsatila está mas indicada en la hepatitis subaguda y crónica que tiene un carácter general de flojedad ó atonía; es además muy útil en la ictericia, sola ó alternada con la digital, con coloracion amarillenta de la piel, boca pastosa, lengua sucia, inapetencia, repugnancia á los alimentos, malestar y plenitud en el estómago, deposiciones descoloridas, orina turbia, debilidad, morosidad, desaliento.

F. Afecciones de los órganos génito-urinarios.

1.º Fluxion del útero. Dismenorrea.—Siendo el estado venoso la base de la indicacion de la pulsatila en todas las afecciones locales, á este estado mas que á las lesiones orgánicas especiales debe este medicamento su eficacia en las afecciones del útero.

Como este órgano es el punto principal de la fluxion de la pulsatila, la fluxion, pues, es el orígen de sus indicaciones mas frecuentes en muchas dismenorreas y amenorreas, en las que difícilmente se presenta el flujo catamenial de una sangre negruzca.

Como por otra parte la fluxion propia de la pulsatila es rápida, movible, errática, y que con frecuencia reviste las aparentes formas de un reumatismo vago, conserva este carácter, ya se fije ó no en el útero, ó ya concluya por disiparse ó se dirija á otros órganos, por lo cual se observa con frecuencia en los desórdenes menstruales, erisipelas por recidiva, oftalmías, afecciones gástricas é intestinales con vómitos, síntomas de gastritis, diarrea.

En este supuesto, se comprende fácilmente el abuso que algunos prácticos han cometido administrando la pulsatila en las supresiones ó retardacion de las reglas, cuando estos accidentes no coinciden con la debilidad orgánica, y aun la escitacion nerviosa unida al linfatismo, estados análogos á las modificaciones que tiende á producir este medicamento, elementos necesarios de su intervencion eficaz en terapéutica.

Es un hecho que las congestiones permanentes ó flegmásicas y esténicas que se efectúan en el útero y que retardan, suprimen ó aumentan el flujo menstrual, no corresponden á la pulsatila, sino al acónito, belladona, nuez vómica, azufre y carbonato de cal….., y se presentan en mujeres de un temperamento diferente, son mas sanguíneas, mas irritables, mas biliosas.

No es esto decir, que la pulsatila no pueda estar indicada en ciertas fluxiones, aun uterinas, mas estables, mas activas y que se manifiestan en tales personas; pero aun en estos casos, se descubre un fondo de astenia y de lentitud en el curso de estas congestiones.

Estas dependen de disposiciones venosas debidas á una estancacion habitual de estas partes, á una diminucion de la contractilidad por la repeticion de las congestiones, á la alteracion de la inervacion del útero por el abuso de los placeres ó por un estado neurálgico ó reumático.

De aquí resulta que las mujeres que han abortado varias veces, y las que están en la edad crítica, hallen en la pulsatila un medicamento heróico para las perturbaciones menstruales, especialmente si hay retardacion ó supresion del flujo.

Por lo que precede se deduce que la magnesia, el subcarbonato de potasa, el hierro, la sepia, el carbon vegetal y la manzanilla, tienen indicaciones diferentes de las de la pulsatila y los medicamentos citados en el período anterior, pero con condiciones sintomáticas y diatésicas opuestas, si bien la pulsatila, por su esfera de accion, corresponde algunas veces á metrorragias ó menstruaciones anticipadas ó que se repiten con frecuencia.

Este medicamento es de una eficacia maravillosa en las mujeres delicadas, linfáticas ó nerviosas y melancólicas, con sueño pesado, frio habitual en las estremidades, y alternativas de calor pasajero; dispuestas á la diarrea, á los corizas, á la leucorrea, á odontalgias que cambian fácilmente de sitio, coincidiendo con la no aparicion de la menstruacion, ó que se retarda por algunos dias, ó que se han suprimido.

La pulsatila, en estos casos, regulariza ó provoca la menstruacion y corrige las incomodidades accesorias ó simpáticas.

Tambien combate los cólicos menstruales que se presentan en las primeras horas de la aparicion de las reglas, con pesadez en el hipogastrio, sensacion de presion en las caderas y hácia los riñones, tirones en los muslos, adormecimiento de las partes inferiores estando sentada, y presion dolorosa en el sacro como para defecar.

Generalmente hay dolores en el dorso, alteracion de la vista, náuseas, bostezos, retardacion ó insuficiencia menstrual.

El eléboro blanco y el subcarbonato de potasa usados como intercurrentes con la pulsatila en los dias intermedios de período á período, son algunas veces de una eficacia completa.

2.º Metrorragia. Parto. Fiebre láctea. Agalactia.—Aparte de los servicios que presta este medicamento en la amenorrea y otros desórdenes de la menstruacion, es tambien conveniente en las metrorragias y flujo abundante de una sangre negra y en coágulos, con las circunstancias de juventud, temperamento, edad crítica y otros síntomas que corresponden á su accion.

Es necesaria frecuentemente la pulsatila en los accidentes de la menopausia para moderar los efectos generales de la nuez vómica, ó para facilitar ó completar la accion del carbonato de cal sobre el útero.

La clínica ha demostrado que la pulsatila tiene una accion electiva sobre el tejido de la matriz; que esta accion merece llamar la consideracion, para emplearla en los casos precedentes, y que presenta aun un dato precioso cuando se trata de volver la contractilidad de este órgano á su tipo normal.

Así es como calma los falsos dolores de parto y los que se estienden á los riñones, regulariza los verdaderos y acelera la espulsion de la placenta.

Posee la ciencia observaciones que indican la propiedad de armonizar y dirigir las contracciones uterinas, y por consiguiente la de corregir una falsa posicion del feto y facilitar la version en sentido favorable al parto. La creacion en un hospital de una clínica de este género seria de la mayor importancia.

La metritis subaguda y crónica, ya que su desarrollo haya sido lento y oculto, que se desenvuelva rápidamente, ó que se la alivie con medicamentos apropiados tales como el acónito y la belladona… cede con pulsatila, que es la que corresponde en los dolores espansivos hácia el útero y la vagina, en los constrictivos y lancinantes del cuello, en la sensacion de ardor quemante en la vagina y grandes labios, y en la metritis producida por la supresion de las reglas.

Acelera la espulsion de la placenta si no hay hemorragia violenta, pues en este caso es preferible el secale cornutum aun cuando es mas conveniente la introduccion de la mano para la estraccion.

La pulsatila reproduce los loquios suprimidos por un enfriamiento ó por una emocion triste, provocando en el útero la fluxion que tiende á abandonar este órgano y estenderse al peritóneo, el cerebro…, evitando la pulsatila por este congestionamiento la secrecion láctea en las recien paridas que no quieren ó no deben criar, y en las nodrizas que desean suprimirla.

Su uso en la fiebre láctea exige, mas que en cualquier otro caso, la existencia de síntomas generales análogos á los efectos del medicamento.

Tambien se emplea la pulsatila en algunos casos de agalactia, en aquellos precisamente en que la congestion del útero se perpetúa y cuando este órgano no es la pars mandans de la fluxion que debe favorecer la secrecion láctea.

Es frecuente en estas circunstancias que se presenten calofríos que alternen con sudores parciales ó generales, grande laxitud, sueño interrumpido por ensueños, y en medio de estos síntomas, el aumento de los loquios, blancos ya, y la desaparicion de la leche en los pechos: administrada la pulsatila convenientemente puede prevenir la fiebre puerperal ó una flebitis, y conseguir que reaparezca la secrecion láctea.

3.º Prostatitis. Disuria. Catarro de la vagina, de la vejiga, de la uretra.—Las inflamaciones de la próstata obligan ordinariamente á recurrir á este medicamento en las personas que han padecido de escrófulas, en los viejos, en los linfáticos y de un temperamento venoso: los dolores son quemantes con presion en el cuello de la vejiga, calofríos frecuentes, depósito mucoso en la orina, que sale en chorro delgado y pequeño…..

Cuando este estado agudo pasa al crónico, aun es con frecuencia útil la pulsatila, si bien hay necesidad de emplear otros medicamentos adaptados á los nuevos síntomas.

La mujer reune circunstancias mas favorables á la accion de la pulsatila por las condiciones de constitucion y temperamento ya referidas; pero cuando estas existen, se la puede usar ventajosamente en los espasmos y neuralgias de la vejiga; el licopodio es muy conveniente en casos de este género.

La pulsatila tambien lo es cuando hay retencion de orina en momentos dados, movimientos febriles por la tarde y calofríos repetidos. Su eficacia se estiende á las afecciones catarrales de la vejiga.

La retencion de orina en los niños, sea inflamatoria ó nerviosa, exige ordinariamente este medicamento.

Es igualmente eficaz en las afecciones catarrales de la vejiga, con flujo gonorréico, y en las inflamaciones sifilíticas de la mucosa de la uretra ó de la vagina, pero disipando antes la violencia de la inflamacion con acónito, belladona, mercurio, cannabis ó cantharis.

Es tambien útil la pulsatila en la gonorrea catarral con ó sin afeccion de la próstata; la miccion intermitente, el color rojo-oscuro del prepucio, los dolores que irradian á las íngles y á los muslos, exigen este medicamento, teniendo en consideracion los síntomas generales.

Es igualmente recomendable en la gonorrea crónica, con la tuya, y en la orquitis por supresion del flujo uretral, con árnica y clematis, en el concepto de que no haya otro medicamento mas apropiado por alguna afeccion especial.

Agregarémos á todas estas indicaciones, las que tiene la pulsatila en los flujos vaginales.

Corresponde á la leucorrea con supresion de las reglas ó dismenorrea, á la leucorrea incolora, de moco espeso, lechoso, abundante, aun cuando hubiese síntomas inflamatorios: tension, ardores quemantes, tumefaccion azulada.

G. Afecciones venosas particulares.—La pulsatila ataca á todo el sistema sanguíneo, por lo mismo que obra electivamente sobre los vasos capilares y las venas; todas las partes pueden ser el sitio de fluxiones venosas análogas á las de este medicamento, es decir, movibles, que rara vez ó incompletamente terminan por supuracion, y que mas bien tienen un carácter linfático que arterial.

Independientemente de las fluxiones y flegmasías que dejamos indicadas, referiremos ahora:

1.º la inflamacion de la vena crural ó de la obturadora, y la angioleucitis que resulta, en cuyas afecciones son muchas veces útiles la brionia, el arsénico, el azufre, el mercurio, sobre todo este último alternado con la pulsatila;

2.º varias flebitis é inflamaciones venosas de los miembros inferiores durante el embarazo;

3.º ciertos tumores de un rojo oscuro, ó pálidos con auréola roja;

4.º la dilatacion venosa del cuello de la vejiga y de la matriz con los síntomas especiales de cada órgano;

5.º padecimientos hemorroidarios, erisipelatosos y otras afecciones venosas procedentes del abuso del azufre, aguas minerales sulfurosas, del mercurio;

6.º ciertos éstasis venosos abdominales;

7.º las congestiones y las estagnaciones venosas abdominales;

8.º los tumores hemorroidales, especialmente los de las recien paridas;

9.º la epistaxis y otras hemorragias de una sangre negra, que se verifican en membranas mucosas engrosadas y que hace mucho tiempo se hallan congestionadas.

Agregarémos para las congestiones en general, y como síntomas esenciales, el abultamiento de las venas, la sensacion reiterada del frio, la pesadez y adormecimiento del miembro afectado, el estado de debilidad y de anemia, ó cierta plétora venosa, y el color rojo-oscuro de la aréola que rodea las congestiones esternas y que las indica en las mucosas visibles.

Este carácter, que aislado carece de valor, le tiene real cuando está unido á otros suficientes para formar un cuadro sintomático análogo á los efectos de la pulsatila y que puede servir para diferenciar su indicacion de la de cualquier otro medicamento.

Por esta razon puede estar indicada la pulsatila en el absceso del ano, antes de su abertura y aun de la supuracion; mas si del exámen de la parte resulta que el color es rojo-oscuro y que está lustrosa y tirante, la brionia es conveniente; y si hay dolor al tacto, lo será el sulfuro de cal.

Este medicamento acelera el trabajo supuratorio, trabajo que exige arsénico cuando hay dolores quemantes.

El calomelano obra sobre el absceso mismo, y el biyoduro de mercurio disipa la induracion que queda despues.

H. Afecciones linfáticas.—La fluxion que se fija en los gánglios y vasos linfáticos se confunde frecuentemente con la flebitis en los miembros, y con irritaciones mucosas en el interior.

Se emplea la pulsatila, la cicuta, el mercurio y el azufre en estas irritaciones é inflamaciones, así como tambien juega la primera en el tratamiento de la adenitis escrofulosa; es, en fin, la mas generalmente indicada en todas las afecciones escrofulosas por sus síntomas característicos.

I. Afeccion anémica, clorótica.—La pulsatila es un medicamento que no debe despreciarse en la clorosis; está generalmente indicada con la cicuta mayor y antes del hierro, y es casi igual á la sepia y el subcarbonato de potasa.

La afeccion en la que la pulsatila se manifiesta eficaz, es siempre posterior á la diminucion, á la retardacion ó supresion de las reglas; cuando la fluxion uterina se va sucesivamente debilitando ó que falta totalmente, indicando al parecer que los órganos de la quilificacion son el punto de partida de la dolencia, y por consiguiente el centro de las obstrucciones, de las estancaciones que alteran la hematosis.

Es preciso, pues, establecer una distincion entre la clorosis ó anemia del hierro y las afecciones propias de la pulsatila y otros medicamentos.

Esto esplica el por qué cada uno de estos no cura, tanto como es necesario, todas las afecciones cloróticas y anémicas, y por qué muchos prácticos atribuyen á la pulsatila curaciones numerosas, mientras que otros, como el doctor Kirsch, la destituyen de accion sobre las mismas.

Es cierto que, despues del hierro, hay pocos medicamentos mas útiles en la clorosis y en las afeciones consecutivas, es decir, en la supresion del flujo menstrual.

La tisis simple, en semejante circunstancia, ha cedido á la pulsatila en las jóvenes y mujeres de buena edad, linfáticas y nerviosas.

K. Afecciones reumáticas, neurálgicas y nerviosas.—La fiebre reumática subinflamatoria con calofríos habituales, agravacion por la tarde, cambio repentino del sitio de los dolores y de la tumefaccion, se cura ó se modifica muy bien por la accion de la pulsatila, que se caracteriza por una tumefaccion muy dolorosa de las articulaciones, tumefaccion que pasa frecuente y casi súbitamente de una articulacion á otra; por el color rojo claro de las hinchazones reumáticas; por los dolores dislacerantes, ardientes y quemantes á veces, y por el adormecimiento y pesadez de los miembros afectados.

Los vómitos, la diarrea ó los sudores nocturnos ó matutinales son síntomas tan característicos como la movilidad del dolor y de la tumefaccion. En este último caso, el mercurio está tambien muy indicado.

El lumbago y la ciática que corresponden á la pulsatila, presentan el alivio cambiando de posicion, y la agravacion por la tarde y cada dos dias.

El lumbago que continúa ó se declara despues del parto, cede á la pulsatila; en cuyo caso, parece que disipa algun infarto de la matriz, causa de este accidente.

Mencionarémos al efecto la eficacia de este medicamento en los dolores vivos que esperimentan las mujeres en el quinto ó sexto mes del embarazo hácia el fondo del útero y que las impide muchas veces el permanecer en la cama por la noche.

La hemicránea que se fija en uno de los filetes del quinto par, ofrece formas muy variadas, debidas principalmente á las relaciones íntimas del mismo con el gran simpático que concurre á la neuralgia por las influencias del estómago y del útero, de donde resultan tres formas de hemicránea:

1.ª la esencial,

2.ª la gástrica,

3.ª la uterina.

La pulsatila corresponde á las dos últimas en atencion á que las fluxiones venosas ó uterinas constituyen la pars mandans de la hemicránea; la uterina depende del estado del estómago y es muy irregular en sus accesiones; ó procede de la fluxion catamenial, y solo presenta entonces la irregularidad antes, durante ó despues de las reglas.

Las cefalalgias crónicas dependen generalmente del estómago, á veces de un éstasis venoso cerebral, rara vez del útero.

Las neuralgias reumáticas ó que tienen esta forma, el tic doloroso de la cara, la otalgia, la odontalgia y los dolores erráticos que reclaman la pulsatila, se adaptan tambien con frecuencia al mercurio.

Estos dos medicamentos pueden alternarse á falta de indicaciones diferenciales.

Estas, sin embargo, pueden precisarse: el mercurio tiene dolores mas fijos, agravados por el frio, nocturnos mas que vespertinos; los de la pulsatila ocupan partes mas superficiales, son movibles ó periódicos, el aire libre les alivia.

Como su accion en el cerebro es indirecta, solo juega en ciertas afecciones mentales sintomáticas de una afeccion gástrica ó uterina primitiva; la ansiedad, los temores, el insomnio, son los síntomas comunes, y por esto es por lo que puede adaptarse al suicidio angustioso, así como otros medicamentos cuya accion en estos casos se dirige principalmente al vientre, tales son: la nuez vómica, el mercurio, el arsénico…..

Debe á las simpatías abdominales el poder obrar sobre la médula espinal y el estar algunas veces indicada en ciertas afecciones espasmódicas, sobre todo de los niños, de las jóvenes que padecen la amenorrea á consecuencia de una emocion, de las mujeres paridas y de las histéricas.

L. Afecciones de la piel.—Hemos hablado de las indicaciones de la pulsatila en la erisipela flegmonosa y en las fluxiones de la piel; nos bastará mencionar ahora la erisipela simple, en la que la pulsatila es muy útil cuando cambia de sitio ó se presenta en la época menstrual, ya haya supresion, ya que reaparezca constantemente.

Las relaciones de esta erisipela con el flujo menstrual, es una de sus indicaciones, así como tambien la rubicundez oscura y su fácil resolucion.

Debe generalmente preceder el uso de la belladona; la sepia y el sulfuro de cal reemplazan ó subsiguen ordinariamente á la pulsatila. Pero en la erisipela de la cabeza está muy poco indicada, á no ser que haya inflamacion del oido interno.

Es muy conveniente casi siempre en las rubicundeces venosas análogas á los sabañones y en estos mismos, especialmente en sus fenómenos inflamatorios con prurito, ardor quemante, calor.

El azufre, el carbonato de potasa, la nuez vómica, el causticum, el carbon vegetal, el arsénico….. están indicados despues de la pulsatila en el órden en que les hemos colocado.

Hay un cierto número de afecciones papulosas, pustulosas, bulbosas, como el líquen, el ectima, la rupia, que la pulsatila contribuye á modificar ventajosamente en las circunstancias escepcionales en que se observan várices, rubicundeces sin calor, efélides y un estado de linfatismo, que dan á estas afecciones un carácter de rebeldía muy notable.

Las úlceras sórdidas, varicosas y aun antiguas, de un color rojo oscuro, son, entre todas las lesiones de tejido, las que mas armonizan con la pulsatila.

Dósis.—La tintura es la preparacion mas segura y mas activa, tanto para la pulsatila, como para todos los vegetales frescos y herbáceos, principalmente cuando deben, como esta, sus propiedades á un aceite esencial, á un principio volátil que desaparece en gran parte por la desecacion.

Se han visto casos felices empleada á la dósis de 20 gotas de la tintura en agua para vienticuatro horas. Pero una sola es con mas frecuencia suficiente. En el tratamiento de afecciones con eretismo local, en las neuralgias y en las personas delicadas, basta generalmente una gota ó algunos glóbulos de la tercera, sesta, décimaoctava y trigésima atenuacion.

La esperiencia, en fin, ha demostrado bien pronto al práctico la necesidad de las dósis débiles, y designado los casos en los que son las mas convenientes. Sentimos no poder indicar en este momento los datos generales respecto al asunto.

El uso esterno de una infusion teiforme de pulsatila ó de 10 á 20 gotas de su tintura para 500 gramos de agua, debe limitarse á las lociones para ciertas úlceras de que ya nos hemos ocupado.

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Fuente: Tratado metódico y practico de materia médica y de terapéutica. Fundado en la ley de los semejantes. Por a. Espanet. Traducido al español por d. Pio hernandez y espeso. Médico homeópata. The Project Gutenberg.

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