Lycopodium Clavatum – Licopodio – Materia médica

Se usa el pólen del lycopodium clavatum de la familia de los musgos, Juss.—De las criptógamas, Linn.—La preparacion que se da á este polvo, consiste en trituraciones sucesivas con el azúcar de leche.

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Esta operacion rompe la envoltura de los granos ó espigas del pólen, dejando libre la esencia ó la sustancia dada que contienen.

Se puede usar desde la primera trituracion hasta la décima ó vigésima, para hacer una tintura de licopodio de color ligero que pone blanca el agua en que se echen unas gotas y que deposita pequeños cristales ó gránulos resinosos.

Los antiguos no reconocieron el licopodio. Murray ita autores que atribuyeron propiedades activas al cocimiento hecho con la planta entera.

El pólen, única parte usada hoy, es una sustancia á la que muchos médicos han atribuido virtudes notables; puesto que, ya en pomada, ya en tintura, ya simplemente el polvo, se ha empleado en irritaciones cutáneas, escoriaciones, úlceras, en la tiña y el intertrigo.

Es por lo mismo de un uso popular en esta última afeccion: se le emplea espolvoreando las junturas y los repliegues de la piel en los niños y personas obesas, para impedir irritaciones ó escoriaciones.

Puesto que se sabe que el licopodio produce efectos análogos en el hombre sano y que los cura tomándole solo al interior, no se puede dudar que en su aplicacion esterna, segun el método popular, no goce de alguna accion por la absorcion que se verifique.

Hay más; tomado al interior este mismo polvo, ha sido recomendado y empleado por prácticos esperimentados, en la cardialgia, el cólico flatulento, la disentería, afecciones calculosas, reumatismo, epilepsia, enfermedades del pulmon.

Pero las enfermedades en que con mas frecuencia le administraban los antiguos, eran las de las vías urinarias.

Se cuestiona hoy sobre el uso del licopodio en la mayor parte de las afecciones referidas, pero formulando con mas exactitud sus indicaciones.

Los detalles suscitados hace mas de veinte años, entre los médicos alemanes y franceses sobre la actividad real del licopodio, se han juzgado por muchos prácticos, publicando los resultados por ellos obtenidos.

Estas publicaciones son de importancia y en estremo interesantes. Solo mencionarémos las de los doctores Lobethan y Chargé. Los debates concluyeron, siendo su resultado el ser mejor conocido y considerado hoy como uno de los medicamentos mas útiles.

§ II.—Efectos fisiológicos.

El licopodio, como la mayor parte de los medicamentos de accion profunda y duradera, y á los que con justicia se les puede denominar con Hahnemann con el título de antipsóricos, estiende su influencia en la inervacion ganglionar á todos los sistemas y á todos los aparatos, reconociéndosele una accion electiva sobre la fibra, ó mas bien sobre la trama orgánica, ya celular, ya fibrosa, ya ósea; sobre el corazon, las venas y los capilares; en los vasos y gánglios linfáticos; en las superficies exhalantes y absorbentes; en las membranas serosas y mucosas; en la piel.

Si del estudio de sus efectos en el dominio de la esperimentacion fisiológica y de la clínica, resulta que tiene una esfera de accion muy estensa, nos indica tambien una particularidad muy característica y que consiste en las relaciones de este medicamento con un principio herpético latente ó declarado, hasta el punto de que todas sus propiedades terapéuticas parezcan dirigirse al herpetismo bajo sus diversas formas en los aparatos cutáneo, mucoso, linfático, y á las afecciones simpáticas que dependen de la diátesis herpética y que alternan con sus esplosiones esteriores.

Con justicia se ha podido decir que este medicamento desarrollaba mejor sus efectos curativos en personas de cualquiera edad que hayan tenido la tiña, ó costras de leche serpiginosas en la infancia.

En general, el licopodio, positis ponendis, es mas eficaz en las personas apacibles, linfáticas, pero irritables, cuya salud se altera fácilmente y que padecen irritaciones intestinales con dificultad y escasez de las deposiciones, en las que se acatarran fácilmente, ya gozando de una salud robusta, ya dotadas de una constitucion delicada; en las mujeres que tienen menstruaciones de larga duracion y que padecen irritaciones, secreciones crónicas anormales; en los hombres y niños dispuestos á irritaciones psóricas internas ó esternas, en todos los que sufren afecciones neurálgicas que alternan con las de la piel.

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Bajo este punto de vista, el licopodio tiene grande analogía terapéutica con el azufre, el carbonato de cal, la sal marina.

Tiene muchos puntos de contacto con varios medicamentos: en las afecciones febriles, con el arsénico, el fósforo, el azufre; en las caquexias febriles, con el mercurio, el arsénico, el ácido fosfórico, la nuez vómica; en las afecciones reumáticas y accidentes artríticos, con el causticum, el azufre; en las enfermedades de la piel, con la quina, el grafito, la cantárida; en la sícosis, con el carbonato de cal, la tuya, el fósforo; en las flegmasías, con la sepia, el azufre, el arsénico; en la tisis, con el subcarbonato de potasa, el hierro; en las afecciones gastro-urinarias, con el oro, la belladona, el fósforo; en la escrófula, con el azufre, el carbonato de cal, el yodo; en las afecciones de los huesos, con el sílice, el oro, el mercurio; en las afecciones hemorroidales y venosas, con el azufre, el grafito, el carbon vegetal; en las gastropatías, con la nuez vómica, el carbonato de cal, la sepia; en las afecciones morales é hipocondríacas, con el arsénico, la pulsatila….

Entre los síntomas distintivos del licopodio, es pre106ciso indicar los sufrimientos debidos á una afeccion herpética actual ó antigua y trasladada, ó latente actualmente.

Sabido es que muchas afecciones crónicas internas tienen relaciones con otras afecciones cutáneas de naturaleza herpética, y que unas y otras se reemplazan y se suplen mútuamente.

Se pueden citar principalmente las relaciones de la tiña con la tisis, es decir, con el pulmon; las de los dartros del ano y del escroto con el hígado; del eczema de las orejas con los bronquios; las de los dartros de las piernas, el estómago é intestinos; de los herpes húmedos de los brazos y de las manos con el asma nervioso; del acné rosáceo con las afecciones del corazon; del pórrigo del escroto y del pene con la impotencia…..

Entre los efectos del licopodio se cuenta tambien el eretismo del sistema sanguíneo con un estado opuesto de sistema exhalante; un estado de oposicion entre la piel y las mucosas pulmonal y gastro-intestinal, en la primera con laxitud, en las segundas con tension; en las mucosas con hipersecrecion; en la piel con sequedad, y vice-versa; una afeccion herpética, un estado de la piel con escoriacion y grietas superficiales, ó dartros hendidos, profundos, que alternan con afecciones intestinales; la intermitencia de ciertas neuralgias y su reproduccion cada dos ó cuatro dias; el edema de los piés y de varias partes afectadas de dolores; enfisema del tejido celular subcutáneo; flatulencia y estreñimiento habitual; afecciones espasmódicas de las vías urinarias; disposicion á acatarrarse y resfriarse en personas robustas; en otras, diminucion del calor vital y debilidad orgánica; la agravacion de los síntomas nerviosos y febriles por la tarde, al aire esterior, en tiempos húmedos y con el reposo.

Al recorrer los casos morbosos en los que juega ventajosamente el licopodio, establecerémos las indicaciones de su uso, segun los síntomas particulares á cada afeccion, y el lector hallará igualmente los efectos fisiológicos, aunque ordenados terapéuticamente.

§ III.—Efectos terapéuticos.

A. Fiebres lentas. Tisis.—Aunque el licopodio está mas especialmente indicado en las enfermedades crónicas, como la sal marina, no es raro tener que usarle en algunas enfermedades febriles, tales como las fiebres nerviosas ó tifoídeas y atáxicas en el período de decremento, con alternativas de calofrío y calor sin grande ardor en la cabeza ni congestion de la cara, sino tan solo rubicundez de las mejillas; sudores que debilitan y no alivian; rubicundez y sequedad de la lengua, estreñimiento, eretismo.

En estos casos, el licopodio está indicado por el estado estacionario de la fiebre y la de síntomas propios de otros medicamentos.

La tisis pulmonal con espectoracion purulenta generalmente degusto salado, estreñimiento pertinaz y estremada sensibilidad al frio, es propia de este medicamento; se observa además: la coloracion circunscripta de las mejillas, la hinchazon de la cara y de las manos, el calor quemante con respiracion incompleta, alternativa de calofrío y de calor; sudor nocturno en el pecho y en el dorso, calor en la palma de las manos, escitacion nerviosa, grande impresionabilidad y accesos remitentes.

El licopodio es mas eficaz cuando la tisis es el resultado de una neumonía; es igualmente útil en la tisis mucosa y en las bronquitis con espectoracion purulenta; el estaño es su análogo; mas si hay diarrea ó108 regularidad habitual y fácil de las disposiciones, es preferible el ácido azótico.

Aun está indicado el licopodio en ciertas fiebres subagudas, dependientes de una irritacion en la piel ó en las mucosas, á consecuencia de un eritema ó de un herpe agudo que aparece ó desaparece en medio de una perturbacion tempestuosa de la economía; así es como se concibe que este medicamento corresponda á ciertas anginas, leucorreas, erupciones muy pronunciadas, fluxiones en la mejilla, hemorróides, generalmente con neuralgias intermitentes y calofríos repetidos.

B. Neuralgias. Neuropatías.—La odontalgia, la ciática y otras neuralgias propias del licopodio están acompañadas ó seguidas de tumefacciones mas ó menos flegmásicas, de edemas, de dolores simpáticos en un órgano distante ó que se estienden á las partes próximas, la ciática en fin que se une ó complica al lumbago.

Los dolores del licopodio son generalmente dislacerantes y lancinantes, muy violentos á veces, pero no continuos; son mas vivos por la noche y en el reposo, ó bien aparecen en estas circunstancias, así como tambien en tiempos húmedos. Suelen ser nocturnos, profundos, quemantes, y que parecen fijarse en el periostio.

En los accesos de dolor se observan movimientos congestivos en la cara, ardores en los miembros, grande irritabilidad, tics espasmódicos, estremecimientos, calambres, movimientos convulsivos que tambien son síntomas fisiológicos del licopodio que le hacen apto para combatir los tics dolorosos y espasmódicos.

Conviene tambien en los dolores precedidos de rigidez, debilidad y laxitud de los músculos. Las afecciones espasmódicas y la epilepsia misma, cuya curacion se ha atribuido al licopodio, presentan un estado general y síntomas nerviosos come los que acabamos de esponer. Muchos de los del licopodio indican además su accion sobre la contractilidad de la fibra.

Este medicamento, en fin, conviene casi esclusivamente á las personas robustas, á las lesiones de la sensibilidad debidas á un vicio herpético ó á cualquiera otro gérmen crónico; los dolores de cabeza son dislacerantes, presivos, con cierta congestion; son tambien con frecuencia metastáticos ó simpáticos, y dependientes de una erupcion cutánea ó de un estado varicoso de la base del cráneo.

C. Congestiones. Estado venoso. Várices.—La mayor parte de los síntomas cefálicos del licopodio son congestivos, pasivos y venosos; los mismos caractéres presentan los síntomas abdominales, y no obstante su número, no han podido servir á indicar este medicamento en algunas enfermedades particulares.

Mas incluyéndolos en el estado general, dan al licopodio un valor importante en las afecciones varicosas esternas é internas, y elevan á este medicamento al rango del carbon vegetal, de la pulsatila y del carbonato de cal.

Las úlceras varicosas que se han resistido al azufre exigen licopodio. Su accion en los vasos sanguíneos, particularmente en las venas, le hace eficaz en muchos casos de aneurisma, de la aorta misma, despues de acónito, arsénico, etc., pero con especialidad en las afecciones del corazon, que, aunque tenidas por orgánicas, solo son debidas á un estancamiento de sangre venosa abdominal ó del sistema de la vena porta hácia el corazon, de donde proceden las palpitaciones tumultuosas, la irregularidad, la intermitencia del pulso.

De esta plétora venosa y de esta estancacion de sangre en el estómago, resulta la hematemesis del licopodio, y los síntomas de vértigos, calambres, ansiedad, latidos, pirosis y plenitud que la acompañan.

En este caso, difiere poco el licopodio de la estafisagria, de la sal marina, de la sepia y del azufre, notables por las congestiones abdominales y las estancaciones venosas.

Las hemorróides son una de las particularidades del licopodio, pero con la circunstancia de que con mas frecuencia haya flujo mucoso que no sanguinolento; el prurito y la tension en el ano son tan inseparables como la flatulencia, el estreñimiento y algunos síntomas de hipocondría.

D. Afeccion de las vías digestivas.—El licopodio está tambien indicado en las alteraciones mas graves de la actividad digestiva, en la efervescencia sanguínea que atormenta á las personas afectadas de tisis incipiente, y en las mas vastas lesiones herpéticas.

El arte de curar no posee quizá un medio mas seguro que el licopodio para combatir la inercia del intestino grueso y los mas rebeldes estreñimientos, debiendo usarle por largo tiempo y variando las dósis.

El licopodio, la nuez vómica y la brionia son los mas usados y los mas útiles para corregir el estreñimiento por sus efectos dinámicos, combatiendo las causas, tales como la inercia y el eretismo del recto.

El licopodio es tambien el principal medicamento del estreñimiento pertinaz de los niños, cuando hay esfuerzos inútiles y alteracion del semblante; el opio y el azufre llaman igualmente la atencion.

Cuando al estreñimiento en los adultos se unen síntomas de irritacion, tenesmo, hipocondría, desarrollo de gases ó meteorismo, el licopodio es el indicado, si bien el carbon vegetal rivaliza en eficacia.

Los cólicos gaseosos, la timpanitis, el estreñimiento que se refieren á erupciones cutáneas que han desaparecido, se tratan preferentemente con licopodio.

Las afecciones de estómago sin sed, como no sea por la noche, y aun con sed viva y hambre canina algunas veces, sequedad de la boca, lengua sucia, punteada generalmente, mal gusto, digestiones difíciles, palpitaciones, gastralgia presiva, pirosis, aguas, flatulencia, timpanitis con sensibilidad, náuseas, vómitos y varias neuropatías, reclaman este medicamento.

La afeccion del hígado por una alteracion venosa abdominal, las hemorróides y el estado de hipocondría ó de apatía moral son otras tantas circunstancias que indican el licopodio.

La electividad del licopodio en el sistema venoso es mas pronunciada en los órganos del bajo vientre y en la matriz; pero debe tenerse presente que es sobre todo en personas herpéticas; hay tambien eretismo ó irritabilidad de la fibra, menstruaciones muy abundantes y anticipadas, ó difíciles é irregulares: en estas circunstancias son análogas la magnesia y la sepia.

En mujeres robustas y reumáticas, la supresion menstrual es una indicacion del licopodio. En unas y otras hay disposicion al aborto, que pueden prevenir el licopodio, el centeno cornezuelo, la nuez vómica y el carbon vegetal.

Este último tiene analogía con licopodio en las irritaciones de la vagina y del cuello del útero; pero la leucorrea es mas propia de este cuando coexiste el herpetismo, que se presenta como por accesos, que es acuosa ó filamentosa con dolores cólicos y bocanadas de calor en la cara, irritaciones vaginales y aun escoriaciones.

E. Afecciones de las vías urinarias.—La hematuria que no es propia de la cantárida por la violencia de la inflamacion, cede con licopodio mejor que con nuez vómica, en personas robustas y tambien en las delicadas; la miccion sanguinolenta es precedida de cistalgia y seguida de una afeccion espasmódica de las vías urinarias ó de estrechez de la uretra: este elemento espasmódico que acompaña á la afeccion calculosa y á las arenillas se disipa con el licopodio, simplificando el tratamiento de estas enfermedades, y sin ser el agente curativo, es sin embargo indispensable.

En la impotencia por falta de ereccion es en la que mas especialmente se manifiesta eficaz el licopodio; Bœninghaussen prefiere algunas veces el selenio.

Algunos síntomas del licopodio tienen analogía con la gonorrea, por lo cual muchos prácticos la han empleado con resultado en los flujos mucosos crónicos de la uretra, cuando este flujo reemplaza á los dolores reumáticos suprimidos.

Se le ha empleado tambien, aunque ignoramos los resultados, en esa gonorrea crónica y eminentemente rebelde que se llama gota militar; los resultados han sido escelentes cuando el flujo tenia el carácter sicósico, y mejor y mas especialmente, en la balanitis é irritaciones exudantes del glande, en cuyo caso es á veces preferible el ácido azótico.

La incontinencia de orina de los viejos y de personas escrofulosas y debilitadas exige licopodio: esta incontinencia es continua y no tan solo por la noche.

El licopodio en general corresponde al herpes secundario ó mucoso, particularmente cuando se fija en los órganos génito-urinarios y que desarrolla los síntomas comunes de una irritacion de este género.

F. Afecciones escrofulosas y cutáneas.—El licopodio ha sido muy usado por los médicos, primero por los alemanes y despues por todos, en diversas afecciones escrofulosas. Está muy indicado en los que tienen ó han tenido alguna erupcion crónica en la piel:

1.º en infartos escrofulosos del cuello con dolor terebrante y entorpecimiento en la articulacion del maxilar inferior;

2.º en las hidropesías, ascitis, hidrotorax, ya que la coleccion serosa dependa del infarto de los gánglios linfáticos de la cavidad afectada, ó ya que estos infartos sean una simple coincidencia;

3.º en las cáries escrofulosas, ya fijas, ya que recorren diversas partes del sistema óseo, ó algunos huesos en la direccion de su longitud; el ácido fosfórico y el ácido azótico, y mejor aun el sílice y el mercurio son igualmente muy útiles en esta forma de la escrófula;

4.º en la otorrea con pus fétido é icoroso generalmente, con ó sin disecea, pero que es necesario que esta afeccion sea consecutiva de una fiebre exantemática ó de un herpes repercutido.

De este modo es como el licopodio ha podido curar la sordera y preservar de la sordo-mudez á niños afectados de estos males, despues de la escarlatina.

Lo mismo ocurre en la oftalmía con inflamacion crónica de las pestañas, rubicundez, espesamiento, granulaciones de la conjuntiva, dolores quemantes, legañas, alteracion de la vista, tumefaccion, acritud de las lágrimas, recidivas ó exacerbaciones frecuentes;

5.º en las afecciones gástricas con tension, hinchazon en el epigastrio, flatulencia y estreñimiento, con principalidad si hay caquexia de carácter escrofuloso mas ó menos pronunciada;

6.º en esta misma caquexia con fiebre lenta sujeta á exacerbaciones cotidianas ó cada dos dias, estado erético, marasmo, carencia de calor vital, estremada sensibilidad al frio, abotagamiento de la cara, síntomas escrofulosos, raquitismo; derrames serosos, ó por lo menos edemas, timpanitis y algunos flujos moco-purulentos, ya de los bronquios, ya de la vagina, ya de los oidos, ya de la nariz…..;

7.º en la ozena de personas cacoquímicas y escrofulosas, ó robustas y afectadas de herpetismo.

Se han obtenido buenos resultados con el licopodio en los condilomas aun sifilíticos, en los ficus y escrescencias situadas en las partes genitales, en los granos sicósicos y las úlceras á que dan lugar, en el fungus de la córnea.

Las escrescencias sicósicas del licopodio no son lisas como las de la tuya y del ácido azótico; son hendidas ó rugosas; lo mismo ocurre en las verrugas que tienen algunas veces una auréola herpética, furfurácea; las rugosidades las distinguen de las del carbonato de cal, de la dulcamara y del zumaque.

Estas propiedades del licopodio confirman su accion electiva en el dérmis, accion reconocida hace mucho tiempo por Reisig: ella esplica igualmente su eficacia en los efélides, manchas hepáticas, escoriaciones de los pezones, rágades de la piel de las manos, con induraciones de los bordes y callosidades. El grafito es despues de licopodio el mas eficaz en estos casos.

En oposicion á las escrescencias de que hemos hablado, el licopodio está tan indicado en las úlceras atónicas de bordes callosos, con sinuosidades fistulosas, sean varicosas, psóricas ó fagedénicas, como en las úlceras sicósicas, quizá por la misma accion electiva de este medicamento en el dérmis privado de los materiales de reparacion y de los jugos nutritivos.

No nos oponemos á que se atribuya á la misma accion su propiedad en la caida de los cabellos y la calvicie á consecuencia de enfermedades graves y de cefalalgias rebeldes. El licopodio con el sílice, el carbonato de cal….., es en estos casos uno de los medicamentos mas eficaces.

Su accion en las enfermedades de la piel no se limita á las referidas; es tambien eficaz:

1.º en el intertrigo de los niños y de los adultos, y en general en las escoriaciones y erupciones de los repliegues de los miembros.

Sin embargo, como es capaz de producirlas por su accion electiva, es necesario informarse si se ha usado el polvo como secante, en cuyo caso seria preferible el grafito ó la manzanilla, ó la estafisagria y el mercurio.

El licopodio es tambien conveniente en la erisipela, cuando es exudante ó con edema, y que se reproduce con frecuencia dejando en pos de sí escamas furfuráceas.

Este medicamento reservado primeramente para la tiña amiantácea, de costras fibrosas y brillantes, ejerce igualmente grande influencia en la tiña húmeda, especialmente la que se fija en el occipucio, y en las que las costras están divididas por surcos cortados por placas.

Es notable que, como se ha visto ya en la comparacion hecha con las verrugas y escrescencias que el licopodio cura, el carácter rugoso y hendido se observe igualmente en los rágades y grietas.

En la tiña propia del licopodio hay infarto de los gánglios cervicales y rubicundez con exudacion detrás del pabellon de la oreja. Está aun muy indicado en los niños cacoquímicos que padecen flatulencia, costra láctea, serpiginosa, en distintos puntos de la cabeza, especialmente en el occipucio.

El prurito violento en los piés y otros puntos con hinchazon de la parte, se cura con el licopodio, aun en las personas robustas, si la causa es un vicio herpético, como por ejemplo, en la pitiriasis rubea, en el impétigo pruritoso, y en general, los dartros rojos, húmedos, furfuráceos, y con prurito en la mayoría de los casos.

Las personas robustas cuya nutricion es escelente y en las que es difícil la aparicion en la piel de las erupciones herpéticas, y que desaparecen fácilmente, reclaman este medicamento cuando el herpes es reemplazado por afecciones internas, cefalalgias violentas, neuralgias frecuentemente intermitentes.

En fin, las afecciones varicosas, ciertas nudosidades, tumefacciones y afecciones artríticas y reumáticas, el acné rosáceo, las induraciones del estómago con flatulencia y estreñimiento, cuando la clematis y el carbon animal solo han producido un alivio pasajero; el asma flatulento, la hidropesía seca ó gaseosa, los espasmos con calambres y debilidad paralítica, y la ambliopia amaurótica, tienen en el licopodio un medio eficaz, en personas de temperamento apático y constitucion linfática, con órganos digestivos muy desarrollados y que están afectados de un vicio herpético hereditario.

Dósis.—Está reconocido por observaciones numerosas que la trigésima atenuacion del licopodio es mas eficaz en muchos casos que las atenuaciones bajas, las trituraciones y la tintura.

El práctico se formará pronto una opinion en armonía con la esperiencia. Nosotros podemos con tanta mas razon invocar la observacion, cuanto que hace ya veinte años venimos usando el licopodio, ya en tintura, á la dósis de 15 á 20 gotas y más, ya en fracciones de 3 á 6 glóbulos de la trigésima atenuacion y otras; y podemos manifestar que los mejores casos de curacion los hemos obtenido con las dósis mas atenuadas.

En el tratamiento de ciertas lesiones esteriores, como úlceras, várices…., se puede aplicar con ventaja una mezcla de 5 á 10 ó 20 partes de agua por una de tintura, ó una pomada hecha con una ó 2 partes de una trituracion y 10 ó 15 de grasa.

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Fuente: Tratado metódico y practico de materia médica y de terapéutica. Fundado en la ley de los semejantes. Por a. Espanet. Traducido al español por d. Pio hernandez y espeso. Médico homeópata. The Project Gutenberg.

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