Verrugas juveniles: inquilinas molestas

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Desconcentartes e imprevisibles verrugas. Estas inesperadas vecinas aparecen un buen día, desaparecen y vuelven a aparecer. Constituyen hoy un importante problema terapéutico. En efecto, el número de portadores ha crecido de forma excesiva y sobre todo en los niños en edad escolar.

Nuestra piel es un órgano vivo, resistente y frágil a la vez. Nos sirve de barrera para protegernos, y centinela en las fronteras de nuestro organismo.

Pero no es inerte ni indestructible.

Puede cambiar de color, de temperatura, etc; presentar anomalías en su superficie, y los desórdenes que en ella aparecen son por esencia, objeto de una gran dramatización y, a menudo, de actitudes de rechazo, incluso una distorsión ansiógena en el que lo padece con repercusión afectiva-socialy profesional: “la imagen”.

Quienes se llevan todos los honores son unas excrecencias carnosas, rugosas de la piel llamadas verrugas.

Siempre han sido vistas de forma grotesca y ridícula. En la pintura, en la literatura, hay buenos ejemplos de ello.

¿Qué bruja de los cuentos para tener esa distinción era necesario que portara en su rostro una gran verruga?

También en el Siglo de Oro se hace mención y la consagran dándola protagonismo…

Es en “El Quijote”, que este año conmemora sus 400 años, donde aparece de nuevo la desdichada, verruga: “la nariz del escudero del Bosque era tan grande que casi le hacía sombra a todo el cuerpo… corva en la mitad y toda ella llena de verrugas de color amoratado, como de berenjena…?

El estudio de la verruga comienza por una definición que recuerda que son unas neoformaciones tumorales benignas de la piel debidas a la afectación de las células epidérmicas por un virus específico de la familia de los Papovavirus. Afectan al 10 % de la población.

Las circunstancias que favorecen su aparición pueden ser muy variadas: desde el contagio directo o indirecto (suelos, baños…), aunque este grado de contagio es muy variable; pasando por un sistema inmunitario deficiente o incluso un estado de ansiedad puede hacer un terreno particular predispuesto.

Junto a ello, intervendrán otros factores: intoxicaciones debidas a nuestro medioambiente, moral, material, nutricional, …

Los tratamientos que se dan son variados. La medicina popular, que es la más antigua, utiliza remedios caseros de todos conocidos.

Otros tratamientos más radicales como la aplicación local de agentes cáusticos, cirugía por electro-coagulación, crioterapia (nitrógeno líquido, nieve carbónica..), láser, …

La Homeopatía aborda al paciente globalmente, y su observación será completa.

Las verrugas son expresión de un trastorno profundo de todo el organismo, por lo tanto se trata de estimular el conjunto reaccional de defensa frente a la enfermedad y actuar sobre las causas.

Son numerosos los medicamentos de las verrugas. Cada uno debe ser considerado de forma individual (persona = remedio).

Su color, su morfología, forma, aspecto, localización, sensación,… nos conducirá a la elección del remedio particular para cada persona (Similium).

En resumen, se puede decir que el problema de la verruga es complejo.

La mayoría de los casos se trata de una afección benigna y refleja fielmente la reacción global de nuestro organismo.

Y debe ser el médico quien debe valorar y en último lugar, quien tiene la decisión para abordar y tratar a tan molesta inquilina.

Texto: Alfredo G. Ansorena, Procan21  Creative Commons License Foto: Jenny Lee Silver.



Publicado en: Homeopatía para niños

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