Secale Cornutum – Centeno cornezuelo – Materia médica

§ I.—Historia. El centeno es una gramínea de la triandria diginia de Linn.—El grano está sujeto á una degeneracion sólida y corniforme que constituye el tizon de que tratamos. Esta sustancia ha sido objeto de muchos trabajos especialmente en cuanto á sus indicaciones en el parto y en las hemorragias despues.

De admirar es, que despues de tantos trabajos, no estén aun claramente formuladas sus indicaciones, y que no se haya estendido su uso á mayor número de enfermedades.

Llama la atencion est medicamento, porque sus propiedades son bien manifiestas, y porque el pueblo le ha usado antes que el médico.

En el estudio de este medicamento, debemos mirar como inconexos los síntomas recogidos por los autores que han descrito el ergotismo, la convulsio raphania de Linneo y todas las enfermedades convulsivas y gangrenosas epidémicas, en las que el centeno cornezuelo no es la única causa sino otros granos mezclados con los de este medicamento, y aun otras influencias.

Esta sustancia, pues, es una de las mas asténicas y menos piréticas, puesto que no se ve entre sus síntomas ningun rasgo de escitacion sanguínea.

Solo los ensayos sobre el hombre sano, mas numerosos y estensos que los efectuados por médicos aislados y por sociedades médicas de esperimentadores, en Alemania, han podido dar á conocer algunos efectos febriles y cierta influencia en el sistema sanguíneo; pero estos efectos nunca podrán ser considerados como esténicos.

La accion de este medicamento, lógica y clínicamente deducida de una série conveniente de hechos, no puede cambiar, ni en su espresion esencial, ni en su electividad.

Precisadas además sus indicaciones por esta accion, los futuros conocimientos fisiológicos del medicamento solo podrán influir en estender su uso á otros casos morbosos, en vez de cambiarlos ó restringirlos.

De este modo es como pueden ser útiles á la ciencia todas las adquisiciones nuevas, limitando cada medicamento á su esfera de accion, sustrayéndole á las interpretaciones de una práctica aventurada y perpetuando sus indicaciones.

§ II.—Efectos fisiológicos.

La accion de este medicamento sobre el sistema capilar, la nutricion intersticial y los órganos secretorios, es asténica, y se estiende prontamente á los centros nerviosos privados de las oscilaciones estimulantes de la actividad plástica y de la de los capilares.

No es la nutricion la que se altera esencialmente por este medicamento, sino mas bien la inervacion ganglionar, y la cérebro-espinal despues. Las lesiones orgánicas y el marasmo dependen siempre de la inercia nerviosa. Los síntomas que comprueban esta síntesis, son los siguientes:

1.º En el sistema nervioso: angustia, ansiedad con ardor quemante en la region precordial, estupor y aun coma, laxitud despues del sueño, cansancio y pesadez de los miembros, sensacion de quebrantamiento general y de hormigueo, adormecimiento y rigidez en los mismos, calambres en diversas partes, abolicion de los movimientos voluntarios, parálisis de las estremidades, pérdida de la palabra, alternativas de palpitaciones de corazon y de calma, lentitud de la respiracion, dispepsia espasmódica, movimientos espasmódicos del útero, cólicos violentos, vómitos espasmódicos, deglucion imposible, vértigos y dilatacion de las pupilas, debilitacion de la vista, del oido, mayor aun de la voz, abatimiento moral, sensacion de adormecimiento en lo esterior de la cabeza, diminucion de las facultades intelectuales.

A estos síntomas preceden otros de escitacion nerviosa, como hilaridad ó mal humor, sensacion agradable de ligereza en la cabeza, resplandores y chispas en los ojos, agudeza del oido, exaltacion del sentido del tacto en la punta de los dedos de las manos.

2.º En el sistema capilar: piel seca y arrugada, petequias, manchas lívidas, piel fria, frio, y alternativas de calofríos y calor, hinchazones edematosas de las estremidades, éstasis sanguíneos en las cavidades, con vértigos, sensacion de presion y de plenitud con sequedad y ardor, epistaxis, hemorragia uterina.

3.º En los órganos secretorios: lagrimeo abundante, aumento de la secrecion nasal, salivacion escesiva, regurgitacion de serosidades y mucosidades viscosas, vómitos mucosos, y evacuaciones alvinas líquidas, diarrea mucosa, miccion frecuente y abundante, leucorrea, loquios escesivos y sero-sanguinolentos.

No debemos omitir algunos síntomas raros de sequedad de las superficies mucosas, pulso acelerado y duro algunas veces.

4.º En la esfera nutritiva: en esta se presentan la mayor parte de los síntomas precedentes, y además, cara y ojos hundidos, alteracion de los rasgos de la cara, marasmo.

Debemos hacer observar igualmente que las hipersecreciones se fijan mas bien en las glándulas salivales y las criptas mucosas del intestino, por lo cual, la piel está seca, la mucosa génito-urinaria mas bien irritada y seca que húmeda; el hígado parece que suspende su funcion secretoria, mientras que los riñones aumentan la suya. Estos síntomas deben, en nuestro concepto, ser mas variables que los otros.

A medida que nos separamos de la electividad del medicamento, se observa mas que su accion depende del estado particular en que se halla la vitalidad del organismo de la persona que está bajo su influencia.

La inercia de la fibra que domina los efectos de este medicamento, le hace análogo á las constituciones de las personas flojas y linfáticas, y las de temperamento venoso, aniquiladas y dispuestas á flujos mucosos atónicos.

No es inútil indicar que entre los síntomas de este medicamento en los sistemas venoso y capilar, se observa una tendencia á conservar en la sangre su carácter venoso; lo cual depende principalmente de la falta de oxigenacion en el pulmon por la diminucion de la frecuencia de la respiracion y de la lentitud de su curso en los capilares.

Sin embargo, no produce un estado asfítico tan marcado como el carbon vegetal; pero obra mas que este en la fibra orgánica, y por consiguiente se adapta mejor á la inercia de los tejidos, lo cual esplica su grande eficacia en las hemorragias pasivas, en la inercia del útero que se opone ó dificulta la espulsion de su producto, en la del hígado que disminuye ó suspende la secrecion de la bilis…..

El centeno cornezuelo, respecto al sistema nervioso, es tan recomendable como la ipecacuana y, salvo la angustia, como el eléboro y el arsénico, cuando la debilidad no es proporcionada á los síntomas concomitantes, y que reclamaria otro medicamento, si esta debilidad por su esceso mismo no espresase un peligro; de aquí resulta que el centeno cornezuelo está frecuentemente indicado por un síntoma insignificante, como una deposicion diarréica, un coriza, un dolor en la cabeza, un vómito, un cólico, una epistaxis, una leucorrea, y una erupcion miliar infebril, si la debilidad característica les acompaña.

§ III.—Efectos terapéuticos.

La accion terapéutica de este medicamento sobre el sistema nervioso le hace apropiado para curar, solo ó auxiliado del cobre ó del opio, los espasmos asténicos, los calambres musculares, y con principalidad las afecciones mucosas mas ó menos pasivas, el corea puramente nervioso y por debilidad paralítica, las convulsiones asténicas procedentes de neuralgias y de congestiones pasivas ó mezcladas con ellas.

En todos estos casos, el centeno cornezuelo es un poderoso antiespasmódico; sus convulsiones se estienden de los centros á la periferia, afectan los músculos de relacion y tambien las vísceras, como el pulmon y el hígado, por ejemplo.

Se le emplea con resultados en el ergotismo, en las parálisis consecutivas de espasmos y en la eclampsia, y en algunas afecciones procedentes de fiebres y flegmasías agudas, cuando estas han debilitado profundamente el sistema nervioso y desarrollado una gran debilidad general y una inercia estraordinaria de la actividad plástica; cuando han dejado en pos de sí parálisis parciales, y que los enfermos recobran con suma dificultad sus fuerzas y que tardan en repararse del aniquilamiento y consuncion.

En estas circunstancias, el semblante está alterado, los ojos rodeados de un círculo oscuro y hundidos, la piel seca, sucia, arrugada y fria, el pulso lento y débil.

Este medicamento está muy indicado en la inercia del útero, ya haya amenorrea ó dismenorrea asténicas, ó que el útero no influya sobre el feto en el acto del parto, ó que no se contraiga despues de terminado, ó ya, en fin, que sea inminente un descenso por la laxitud de su tejido ó de sus ligamentos.

Está contraindicado en el trabajo del parto si el cuello del útero no está dilatado; pero es muy conveniente para impedir la espulsion en una metrorragia que tiende á provocar el aborto en los primeros meses de la gestacion.

Es eficaz por su accion terapéutica sobre el sistema capilar, en las hemorragias pasivas con abatimiento físico y moral del enfermo, inercia de la fibra, éstasis sanguíneo, congestion asténica. Por esta razon cura ciertas hemoptisis, epistaxis, etc….. y sobre todo la metrorragia y las menstruaciones escesivas.

Es un escelente medicamento para las afecciones gangrenosas por astenia completa con éstasis sanguíneo crónico, mas que por congestion rápida, aunque sea pasiva, en cuyo caso son preferibles el carbon vegetal y el arsénico; tampoco parece indicado el centeno en la gangrena del útero.

Este medicamento tiene relaciones especiales con las mucosas y los órganos de las secreciones, por lo cual es eficaz en los flujos pasivos de serosidades ó mucosidades no elaboradas, que se presentan involuntariamente, como por parálisis de los esfínteres ó por atonía de los vasos é inercia de las papilas nerviosas: tal es, por ejemplo, la diarrea acuosa de los viejos; la mucosa con ó sin grumos blanquecinos y sin bilis; la salivacion ó flujo de saliva filamentosa y clara, sin olor; la orina abundante y frecuente; la leucorrea y espermatorrea; el coriza con mucosidades claras, muy flúidas y abundantes.

Los flujos asténicos intestinales, y en los órganos génito-urinarios de la mujer, que presentan ardor quemante y calambres; pero todos estos flujos son diferentes de los colicuativos ó de mucosidades muy elaboradas, y que corresponden á otros medicamentos que por sus efectos se adaptan mejor á estos últimos flujos.

Creemos que no se nos inculpará de exagerar la importancia del centeno; pero si alguno procediese así, bien pronto opinará como nosotros por poco que le emplee siguiendo estas indicaciones.

No terminarémos sin emitir la opinion de que la accion electiva de este medicamento se dirige principalmente á la fibra, en oposicion y antagonismo al árnica cuyo carácter es esténico.

Dósis.—Las indicaciones del centeno cornezuelo basadas en la ley de los semejantes, no exigen mas dósis que tres ó cuatro gotas de la tintura en agua, bastando muchas veces algunos glóbulos empapados en la tercera ó sesta atenuacion, y en algunas neuralgias aun se puede disminuir la dósis.

Ciertos casos de gangrena senil, de úlceras atónicas y otras afecciones locales de esta naturaleza se limpian ó lavan ventajosamente con un cocimiento de uno ó dos gramos de centeno cornezuelo por litro de agua.

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Fuente: Tratado metódico y practico de materia médica y de terapéutica. Fundado en la ley de los semejantes. Por a. Espanet. Traducido al español por d. Pio hernandez y espeso. Médico homeópata. The Project Gutenberg.

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