Propóleo o própolis: protector natural frente bacterias, virus y hongos

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El propóleo o própolis es una mezcla de sustancias cerosas-resinosas que las abejas recolectan en las yemas de árboles. Las abejas transportan el propóleo hasta la colmena y lo procesan.

La función principal del propóleo o própolis es la de proteger frente a agresores externos, bacterias, virus y hongos  y desinfectar la colmena. Algunas de las propiedades del propóleo son antibióticas, antisépticas, antiinflamatorias y aumenta las defensas.

El propóleo o própolis era conocido por todas las civilizaciones como sustancia antiséptica. Ya los egipcios la utilizaron para la momificación y los árabes lo mencionaron en sus tratados de medicina.

Interesante es la calidad a la hora de comprar propóleo o própolis. Nos basaremos en su titulación en polifenoles, por ejemplo el tipo de própolis abedul tiene un 65 % de flavonoides, mientras que el tipo álamo sólo tiene un 15 %.

La pureza del própolis, hay que eliminar la mayor cantidad posible de cera inertes, polen o sustancias inútiles. También es importante el proceso de elaboración. El propóleo tradicional no es soluble en agua.

Esto significa que es de baja absorción. Actualmente se buscan técnicas para hacer los polifenoles más solubles en medio acuoso y aumentar su solubilidad, la biodisponibilidad y absorción.

Composición del propóleo

La cantidad y composición química del propóleo varían en función de la clase de abejas, de la época de recolección, de su origen botánico y de la temperatura. Podemos establecer una composición química media:

50-60 % resinas y bálsamos: terpenos, gomas, aceites esenciales ácidos.

30-40 % ceras: constituidas por ácidos grasos, oxácidos, lactonas.

5-10 % aceites esenciales y ácidos aromáticos.

5 % polen

5 % sustancias orgánicas: minerales, madera, agua y varios.

Se han aislado en el propóleo más de 180 compuestos. Los componentes más estudiados son los polifenoles y flavonoides, ácidos fenólicos y ésteres, compuestos terpénicos, sesquiterpénicos, aceites  esenciales y vitaminas.

Los polifenoles y flavonoides más conocidos son crisina, galangina y quercitina. Otras sustancias aisladas en el própolis son cumarinas, ácido benzoico y caféico y oligoelementos.

Propiedades terapéuticas de propóleo

Bacteriostático y bactericida: sin duda el propóleo es un gran antibiótico natural frente a bacterias Gram positivas. Su espectro no es muy amplio como antimicrobiano. Lo asociamos a algunos antibióticos como tetraciclina, penicilina y neomicina para potenciar sus efectos antibióticos.

Antimicótico, antioxidante y conservante. Inmunoestimulante, vasoprotector, anestésico y cicatrizante.

Antiviral: tiene actividad frente al herpes simplex, virus respiratorios y gripales de diferentes cepas.

Usos terapéuticos del propóleo

Boca. El propóleo evita la formación de placa bacteriana, el mal aliento y también es eficaz contra la gingivitis,  glositis,  estomatitis ulcerosas, aftas, dolores e infecciones de los dientes tras una extracción, abscesos y parodontitis.

Otorrinolaringología: El propóleo es útil y eficaz en dolor de garganta, de oído, en sinusitis, bronquitis, tos seca.

Piel: El propóleo se utiliza en sabañones, forúnculos, abscesos, cuperosis, grietas, quemaduras y escaras, supuraciones, úlceras varicosas, cicatrizaciones lentas y difíciles, callos, verrugas y queloides, psoriasis, micosis u hongos y en herpes zóster.

Estómago: El propóleo se utiliza para tratar la úlcera gástrica producida por la bacteria Helicobacter pylori, en la inflamación del estómago o gastritis y en colitis.

Ginecología: El extracto de propóleo  se utiliza para hacer baños en caso de hongos o micosis del aparato genital. También se puede utilizar como preventivo. Es efectivo en infecciones o inflamaciones de riñón y vejiga.

Aparato circulatorio: El extracto alcohólico al 30% de propóleo, 40 gotas, 3 veces al día una hora antes de las comidas se utiliza para tratar la tensión arterial alta y mejorar los efectos colaterales de la hipertensión arterial como cefaleas, vértigos o zumbidos de oídos. El propóleo disminuye el colesterol y el nivel de ácido úrico en sangre.

Parasitología: El propóleo se utiliza para tratar pediculosis y sarna.

Ojos: El propóleo da resultados óptimos en inflamaciones de los ojos.

El propóleo se encuentra en forma de caramelos, colutorios, spray, dentífricos, jarabes, soluciones jabonosas, pomadas, etc.

Alergia al propóleo

Algunas de las alergias al propóleo provienen de sus derivados caféicos. Hoy en día se puede  obtener un própolis puro eliminando el polen, las ceras inertes y otras impurezas del propóleo bruto que podrían causar intolerancias e incluso alergias.

A dosis recomendadas, el propóleo no es tóxico, se tolera bien, no tiene efectos secundarios, lo pueden tomar a partir de dos años  en todas las edades y se puede asociar a otros tratamientos sin que presente incompatibilidad.

Foto: Public Domain



Publicado en: Medicina natural

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