La homeopatía cuida nariz, garganta y oídos

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La homeoatía cuenta con remedios que nos ayudan ha mantener el conducto conector de nariz, garganta y oídos limpio y sano. El trio garganta, naríz y oídos frecuente mente queda afectado, sobre todo en invierno. Las afecciones de naríz, garganta y oído suelen ser causa de consulta ya no solo en pediatría también en ancianos y adultos. 

Situadas en primera línea, las vías aéreas superiores ocupan en la defensa del organismo, un lugar privilegiado. Si podemos oír, respirar, hablar, sentir, es gracias a un sistema particularmente importante que representa el trío garganta-naríz-oídos.

La aparición de procesos infecciosos guarda una estrecha relación estacional, y se ha podido observar que aparecen dos picos de mayor incidencia a lo largo del año: uno en otoño y otro, hacia la mitad del invierno.

Representan más del 60% de los estados febriles de la infancia y más de la mitad de la consultación en pediatría.

En invierno nuestro metabolismo es más lento, nuestra necesidad de sueño se acrecienta, las caídas de temperatura importante ponen a nuestro organismo a una dura prueba, obligándole constantemente a regular su calor.

Cuando esta capacidad de reacción es insuficiente, nuestro sistema inmunológico también.

Si la homeopatía clásica tiene una aproximación antroposófica partiendo del principio que existe de las relaciones entre el hombre y la naturaleza, vemos entonces la salud del ser humano como un equilibrio entre “el polo frío” (el conjunto de los procesos nerviosos y sensoriales) y “el polo calor” (los procesos digestivos y los cambios metabólicos), conectados por un sistema de intercambios (circulación sanguínea y respiración).

La homeopatía es un método natural de defensa que se muestra eficaz, sin ser tóxico, y que actúa de forma curativa y preventiva.

La fiebre es el síntoma esencial, prácticamente constante, acompañado de otras manifestaciones: tos, obstrucción nasal o mucosidad, rinorrea, estornudos, lagrimeo, tímpanos congestionados, adenopatías… No podemos perder de vista que las complicaciones son frecuentes: otitis, sinusitis, bronquitis, etc.

Para ello la homeopatía hace un tratamiento curativo que debe realizarse de manera precoz para conseguir detener la evolución, y obtener una curación rápida, impidiendo la aparición cíe éstas.

Son numerosos los medicamentos homeopáticos que se emplean en los procesos infecciosos de nariz-garganta y oídos.

Los más frecuentes son:

Contra la fiebre: ACONITUM, BELLADONNA, FERRUM PHOSPHÓRICUM, GELSEMIUM, EUPATÓRIUM, BRYONIA … y otros medicamentos específicos según sea el proceso: COCCUS CACTI, DROSERA, IPECA, SÁMBUCUS (según las características de la tos) EUPIARASIA, KALIUM IODATUM (rinorrea abundante, lagrimeo), STICTA (obstrucción nasal seca, estornudos, tos), KALIUM BICHROMICUM (mucosidad espesa), MER-CURIUS SOLUBILIS, HEPAR SULFUR, HYDRASTIS, PYROGÉNIUM, KA¬LIUM SULFUR, etc. (de componente infeccioso), OSCILLOCOCCINUM, SERUM DE YÉRSIN, INFLUÉNZINUM, MORBILINUM, PERTUSSINUM., CCB, MRV, STREPTOCOCCINUM, VAB, TK, (vacunas homeopáticas polivalentes en periodos de máximo contagio).

Un tratamiento preventivo se impone, pues todos estos procesos suelen ser recidivantes.

El niño es muy receptivo, pues a diferencia del adulto no ha seguido múltiples tratamientos que constituyen una “barrera” a la acción del medicamento homeopático, que engloba en su estudio los componentes esenciales de la persona.

Los remedios de fondo más habituales son: SILÍCEA, NATRUM MURIÁTICUM, PULSATILLA SULFUR IODATUM, AÚRUM METÁLLICUM, CALCÁREA PHOSPHÓ-RICA, PHÓSMORUS, etc. Así pues, la medicina homeopática aparece como un método sumamente interesante en el tratamiento de las afecciones del trío invernal.

Texto: Alfredo G. Ansorena, Procan21  Creative Commons License Foto: Public Domain CC0



Publicado en: Homeopatía

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