Todo sobre la helioterapia

helioterapia

Normalmente tomamos el sol por una cuestión estética y de bien seguro has invertido gran parte de tus vacaciones veraniegas en coger un bonito color tostado pero…

¿Sabías que la radiación solar es utilizada como medida preventiva y terapia para algunas dolencias durante todo el año?

Mediante la Helioterapia se aprovechan los beneficios de las radiaciones ultravioleta para sintetizar más eficazmente la vitamina D, elevar la temperatura local, aumentar la circulación periférica de la sangre, la sudoración y la pigmentación.

Además, favorece el equilibrio psicológico y emocional, siendo un estímulo beneficioso en casos de neurosis, depresión, ansiedad, estrés…

Aunque un exceso de exposición solar puede causar envejecimiento prematuro de la piel, quemaduras graves, cataratas, conjuntivitis, queratitis, fotofobia e incluso la aparición de ciertos tipos de melanoma, una investigación del King’s College de Londres ha demostrado que dicha exposición precisamente también ayuda a reducir el envejecimiento celular y a protegernos de gran variedad de enfermedades (menor riesgo de padecer debilidad muscular y pérdida de masa ósea relacionada con la edad, descenso en el número de autismos, raquitismos y esclerosis múltiple, etc).

Y es que tomar el Sol sin protección entre 10 y 30 minutos diarios asegura la dosis diaria de vitamina D, más que suficiente para alejarnos de la osteoporosis y las enfermedades crónicas, sin aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel.

No obstante, si quieres recurrir a la Helioterapia o los baños de Sol, debes tener presentes las siguientes recomendaciones:

  • Utilizar cremas con un factor de protección elevado para los rayos UVA y UVB.
  • Evitar la franja horaria entre las 12 y las 16 horas.
  • Ser progresivo/a en la exposición.
  • Cubrir bien la cabeza y proteger los ojos.
  • A mayor claridad de la piel, menor exposición y mayor protección.
  • Evitar tomar el Sol con perfume, colonia o cosméticos perfumados (sobretodo si contienen bergamota y/o almizcle).
  • Controlar el tiempo de exposición (si te sientes cansado/a es que lo has excedido, las sesiones siempre deben ser energizantes).
  • Usar protección aunque haya nubes pues éstas no filtran los rayos UVB.
  • Los efectos de la radiación ultravioleta son acumulativos y se van sumando progresivamente hasta llegar a límites patológicos.
  • El uso de cabinas para el bronceado artificial puede comportar alteraciones cutáneas y se relacionan con la aparición de melanomas.
  • Los rayos ultravioleta son más potentes a mayor altura, en la montaña, de modo que se requiere mayor protección.
  • En la playa las radiaciones son muy intensas: el agua refleja el 50% de los rayos solares y la arena un 35%.

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Raquel Cabalga – Autora, Naturópata y Coach
Internet: Raquel Cabalga

 

Foto: Eileen.



Publicado en: Medicina natural

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