Digitalis Purpurea – Digital – Materia médica

Digitalis

§ I.—Historia.

Esta planta es de la familia de las escrofularias, Juss.—De la didinamia angiospermia, Linn.—La parte usada es la hoja del segundo año antes de que florezca.

Es un medicamento muy comunmente empleado, del que se ha escrito mucho, que todas las escuelas han estudiado, y que sin embargo está aun reducido al papel de sedativo de la accion del corazon, y de diurético.

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Podemos decir, que sus efectos han sido mal apreciados.

No se juzgará exagerada esta asercion cuando se recuerde que el profesor Bouillaud se ha admirado de que esperimentadores formales hayan atribuido á la digital las dos propiedades contrarias de disminuir la circulacion y de acelerarla; ¡tan despreciada es aun la esperimentacion sobre el hombre sano! ¡tan desconocida es la accion del medicamento que se desenvuelve en el organismo desde la esfera nerviosa hasta la sanguínea y nutritiva, accion que se manifiesta aguda ó crónicamente, y que produce efectos especiales ó tóxicos!

No volverémos á ocuparnos de este asunto, pero aprovecharémos la ocasion, al tratar de la digital, de indicar el grave error de la escuela italiana respecto á los efectos opuestos en un mismo medicamento.

Tommasini, uno de los jefes de esta escuela, ha ido mas allá, preciso es hacerle justicia, que la mayor parte de los autores de materia426 médica, puesto que conoció, en los medicamentos que estudió, esta doble accion; una irritativa, esténica, hiperestenizante, escitante, y otra atónica, asténica, alterante é hipostenizante.

Sin embargo, al clasificar cada medicamento de una manera absoluta, ó entre los hiperestenizantes, ó entre los hipostenizantes, partió del principio de considerar el primer período de la accion medicinal, de su accion esténica, como un efecto local, como una accion irritante determinada en un punto dado; aceptando y dando, por el contrario, al otro período de la accion medicamentosa el carácter de una estimulacion dinámica, de un efecto asténico general. Esta es la teoría de la escuela italiana.

Téngase entendido que no es objeto de cuestion para nosotros la admision del efecto local mecánico de un medicamento; la aceptamos como todo el mundo, pero no la seguimos en nuestros estudios puramente médicos, porque nos atenemos á los efectos dinámicos; estos son irritantes en su principio, y sedativos despues, á medida que la accion se propaga á todos los sistemas orgánicos, es decir, á medida que esta accion se prolonga, ó que es bastante eficaz para completarse.

De modo que esta escuela, al separar de la accion de un medicamento una parte importante y necesaria de sus síntomas, limita su esfera de accion, reduce el campo de la materia médica y de la terapéutica, y se sujeta á una posologia capaz de producir lo mas pronto posible los efectos hipostenizantes, únicos que se desean obtener.

Es, pues, evidente, que apreciada y conocida la accion del medicamento en toda su estension, ofrece una esfera de actividad mucho mayor, grupos diferentes de síntomas, que exigen, por consiguiente, una posologia mucho mas estensa, y que abrace todas las dósis, puesto que debe responder á todos los efectos del medicamento, efectos, que son nerviosos, sanguíneos, ó que consisten en lesiones orgánicas; en lugar, pues, de esta terapéutica grande, natural y eminentemente eficaz y útil, la escuela italiana se limita á perturbar y á producir una sedacion que es la opresion de la vitalidad, en lugar de calmar la actividad y dirigirla en armonía con el antiguo precepto: Quo natura vergit eò ducendum; para la escuela italiana la naturaleza no es la naturaleza medicatriz de Hipócrates: Natura morborum medicatrix.

Si es á la vitalidad á la que se dirige el medicamento para restablecer por su mediacion, la armonía de las funciones y la integridad de los órganos, esta vitalidad debe ser moderada, escitada, dirigida, en un sentido mas ó menos especial, por la accion convenientemente aplicada del medicamento.

§ II.—Efectos fisiológicos.

Ni puede ponerse en duda que la digital aumenta la frecuencia del pulso, ni tampoco puede considerarse este aumento como un efecto mas frecuente que su diminucion, pues precisamente cuando mas acelerado es el pulso, la debilidad se presenta mayor. Se observan habitualmente palpitaciones tumultuosas sin causa apreciable.

Las pulsaciones son irregulares é intermitentes manifestándose una pulsacion fuerte y llena despues de dos débiles.

El antimonio tiene una accion algo análoga sobre el corazon, y además produce sudores, deposiciones frecuentes y saburra gástrica; la digital aumenta las orinas, desarrolla el embarazo gástrico, y goza por otra parte de una electividad sobre el corazon, que, como en el antimonio, se efectúa por mediacion de los nervios ganglionares.

En los dos medicamentos se nota una marcha subaguda de los fenómenos flegmásicos y la sedacion cuando su accion se ha completado.

Estas analogías entre el antimonio y la digital se estienden hasta el estado constitucional en el que con preferencia están indicados, y que es el que se observa en los temperamentos venosos ó linfáticos.

Un incremento de actividad en los absorbentes disminuye la tonicidad de estos vasos por el hecho de la estancacion y de la tension; los materiales asimilables, convenientemente elaborados y animalizados primero, pierden luego más y más esta cualidad, y conducen á una debilitacion general y una diátesis venosa ó linfática.

Esta disposicion corresponde á la constitucion de los gastrónomos, y á las constituciones, ya flojas ó flegmásicas, ya melancólicas.

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Hay sugetos en los que la digital disminuye siempre, por un efecto inicial sedativo, los latidos del corazon, si bien esto depende tambien de la dósis, y algunas veces de la idiosincrasia. La digitalina produce mas frecuente y distintamente este efecto.

Pero sea de esto lo que quiera, la accion de la digital sobre el corazon es directa; es altamente asténica y armoniza perfectamente con la sedacion simultánea que altera los riñones, cuya secrecion se aumenta, y los órganos abdominales, afectados de una atonía real, precisamente cuando los vómitos primeros parecian indicar cierta irritabilidad gástrica.

Las opresiones, las congestiones torácicas, el aflujo desordenado de sangre al corazon y á la cabeza, indican mas bien una debilidad de la inervacion del órgano central de la circulacion, una debilitacion de la energía del corazon, en los momentos mismos, y mas especialmente cuando las pulsaciones precipitadas de este órgano, las opresiones, los calores, los ardores del pecho denotan la estancacion de sangre en el pulmon; porque entre los efectos de la digital no hay uno que esprese la congestion activa, la flegmasía franca; antes por el contrario, todos proclaman la pasibilidad ó la tendencia á este estado asténico.

En los casos de afecciones del corazon, de tísis, de hidropesías, de escrófulas, referidas por Bayle, el pulso era frecuente, y la digital pudo estar muy bien indicada, pues tambien ha curado ó aliviado casos graves.

Estos resultados clínicos, apoyados por un gran número de autores, no nos permiten aceptar las aserciones de Hahnemann que quiere que las indicaciones de este medicamento solo se hallen en los casos en que haya lentitud y debilidad del pulso, por la razon de que la diminucion de este es un efecto primitivo de la digital y su aceleracion otro secundario.

Con mas motivo se pudiera decir que las dósis fuertes deben reservarse para los casos de pulso frecuente, y las muy débiles para los en que hay diminucion, porque en estos últimos, la administracion de la digital está basada en la ley de la similitud, mientras que en los primeros lo está en la de los contrarios.

Los fenómenos febriles son los siguientes: frio con sudor tambien frio, irregularmente distribuido; frio de las estremidades, sudores nocturnos precedidos frecuentemente de calosfríos y calor fugaz; la debilidad muscular es notable, la orina abundante, el pulso pequeño, débil, lento y por lo mismo irregular.

En los casos mas agudos, hay siempre un fondo de astenia, embarazo430 gástrico, lengua blanca y ancha, adipsia, orinas mas abundantes, grande debilidad, vértigos, turgencia en la piel y lentitud del pulso, diarrea algunas veces.

La debilidad nerviosa, el abatimiento inmenso, la estremada angustia, la postracion y los desfallecimientos, demuestran que los efectos de la digital están bajo la dependencia del sistema nervioso ganglionar, como ya lo hemos dicho.

Las vísceras y los órganos que estos nervios animan, abundan en síntomas que prueban su debilitacion, como por ejemplo: éstasis sanguíneo en los capilares, atonía de los vasos absorbentes, decadencia de los órganos de la vida animal, convulsiones, desfallecimientos con sudor general, vértigos con temblor, sensacion de ondulacion en el cerebro como si contuviese agua, congestion en la cabeza, palidez de la cara, náuseas, vómitos, sensacion de debilidad, como si la vida se retirase del epigastrio, timpanitis, diarrea, deposiciones involuntarias, retencion de orina y flujo de la misma, constriccion sofocante del pecho, congestion en el mismo, padecimientos asmáticos, palpitaciones violentas y efervescencia de la sangre, frio y adormecimiento de las estremidades.

Si la accion electiva de la digital sobre el sistema nervioso ganglionar se estiende al corazon por el plexo cardiaco, no es menos real en los vasos absorbentes por la influencia de los mismos nervios en sus terminaciones, en los riñones, en el estómago y el hígado por sus respectivos plexos.

Privados de tonicidad los vasos absorbentes, se disminuye su funcion ó no absorben la serosidad, que trasuda de las membranas serosas en las cavidades esplánicas y mallas del tejido celular; por otra parte, esta exudacion que constituye el fenómeno de exósmosis, se aumenta por la astenia general y se estiende indistintamente á todos los vasos capilares, formándose así los derrames serosos.

La flojedad es manifiesta, la parte edematosa está generalmente mas flácida que tirante y distendida, la piel mas bien fria que caliente, y pálida mas que encendida, y la hidropesía es pasiva.

La agudeza de los fenómenos hidrópicos, la piel caliente, el pulso tirante, la resistencia del edema, pueden ser una indicacion de la scilla. Pero una astenia mayor, el temblor, la debilidad de los músculos voluntarios y la decoloracion de las mucosas, requieren mercurio.

La subagudeza con eretismo exigiria el azufre; el cólchico, que tiene menos afinidades con las membranas serosas, puede ser preferible á la digital cuando el derrame es subagudo y seroso.

A pesar de las diferencias existentes en las relaciones de la digital con la astenia de los vasos absorbentes, es preciso hacer constar que esta se dirige en general á todos los vasos capilares, como lo prueban la cianosis de los labios y de otras partes, la secrecion aumentada de las orinas, los sudores escesivos, los sudores frios, la ictericia misma, los infartos y las estancaciones linfáticas.

No obstante los síntomas graves que produce la digital, como solo se opone indirectamente á la nutricion, apenas juega en las lesiones de tejido, en las alteraciones orgánicas que indican siempre, ó una falta de jugos nutritivos, ó su profunda alteracion, ó bien una aberracion del tipo plástico.

Todos los síntomas que al mismo se refieren, son: punzadas quemantes con astenia general y frio, palidez de la piel, neuralgias calambróides con debilidad nerviosa, ciertos dolores tirantes en el dorso, en los miembros, en la rodilla, con calofríos, seguidos de hinchazon pálida, de rigidez paralítica y de adormecimiento de los dedos.

§ III.—Efectos terapéuticos.

A. Afecciones del corazon y del sistema circulatorio.—Segun lo que dejamos dicho, la digital corresponde á las enfermedades del corazon con pulso irregular intermitente, lento algunas veces, con contraccion enérgica de los ventrículos.

Se presenta tambien frecuente y pequeño, manifestándose por ondulaciones irregulares, como si fuera á desaparecer despues de tres ó cuatro pulsaciones.

En los primeros momentos de una afeccion del corazon manifestada con tales síntomas, hay menos alteraciones generales y palpitaciones tumultuosas; estas se presentan por accesos con opresion; el pulso, en fin, no se acelera ni con el menor movimiento, ni por la mas ligera causa escitante.

Estos fenómenos solo se observan con el progreso de la enfermedad, y á medida que la astenia del sistema circulatorio y de los absorbentes produce la palidez y frialdad de la piel, la flacidez de los tejidos, la lividez de los labios, el edema de las estremidades, hidropesías con laxitud de las paredes, ó que la resistencia del edema, si este se presenta desde el principio, cesa para dar lugar á la laxitud y á la flacidez.

La ascitis, el hidrotorax, la hidropericarditis…., que requieren la digital, están siempre caracterizadas por la mayor parte de estos síntomas.

Hay además, en la hidropesía del pecho y del pericardio, accesos de asma, opresion, movimientos congestivos, palpitaciones, constricciones sofocantes.

El asma, por lesion orgánica del corazon, y los desórdenes de estas lesiones están comprendidos en la esfera de accion de la digital, cuando hay derrames pleuríticos y pericardiacos.

La digital está indicada en las congestiones pulmonales y en las hemoptisis, si existen las circunstancias espresadas por los grupos de síntomas que enumeramos en el anterior párrafo. Sin embargo, tambien puede estar indicada en los accidentes de este género y en las metrorragias con ciertas condiciones de irritacion y de orgasmo, ínsitas á una mala disposicion del corazon para provocar congestiones y hemorragias, efecto del éstasis sanguíneo accidental, irritativo, y que aun no es puramente asténico.

Es necesario agregar que las grandes dósis empleadas en estos casos, han sido mas eficaces que las débiles.

La accion que la digital ejerce en el corazon y que se eleva hasta abolir sus contracciones, por el intermedio de fenómenos cianíticos parciales, ha conducido á algunos prácticos á emplearla en el cólera.

Pero ignoramos hasta donde llegará la poderosa eficacia de este agente terapéutico sobre la circulacion en estas circunstancias.

No negamos que se puedan obtener buenos resultados, pero varios medicamentos han dado ya sus pruebas en esta terrible enfermedad. (Véase Arsénico, Carbon vegetal, Eléboro, Centeno cornezuelo, etc.).

Se ha usado con buenos resultados la digital al principio de las fiebres mucosas, cuando la lengua está sucia, con síntomas de embarazo gástrico, adipsia y anorexia, pulso lento; tambien se ha usado en un período mas avanzado, cuando la turgencia sanguínea ha dado lugar á una debilitacion espresada por la lentitud del pulso sin alivio de los síntomas gastro-mucosos.

El pulso lento, pausado y pequeño, en la fiebre gástrico-nerviosa; cuando las fuerzas vitales están como aniquiladas, las orinas escasas y oscuras; que hay vértigos y desvanecimientos con accesos de palpitaciones irregulares y tumultuosas, reclaman igualmente á la digital.

En estas diversas fiebres se debe dar gran valor á un síntoma que es mas especial de la digital que del zumaque, del arsénico y de la quina: este síntoma es el frio de la parte izquierda del cuerpo.

La digital, con el tártaro estibiado, el antimonio y sénega, es el mejor medicamento que se puede emplear en las inflamaciones exudativas, cuando las exudaciones son serosas, y los síntomas generales asténicos y graves, y particularmente cuando la brionia y el mercurio han sido ineficaces ó que no han estado indicados en el período subagudo.

Que estas inflamaciones tengan ó no alguna analogía ó relacion con las fiebres mucosas que acabamos de señalar, es lo cierto que unas y otras se convierten en indicantes de la digital, como se ve por estos síntomas: grande decaimiento de la vitalidad, pulso lento, débil y que se estingue gradualmente, diminucion de la calorificacion, inapetencia, vómito, diarrea, ansiedad, sueño corto y agitado, orinas abundantes, variables, descompuestas ó que se alteran fácilmente.

B. Afecciones de los órganos secretorios y del sistema absorbente.—La accion especial de la digital no está limitada al plexo cardíaco, sino que se estiende á otros puntos del sistema nervioso trisplánico, con el mismo carácter de astenia nerviosa y debilitacion de la contractilidad de los vasos absorbentes y de los capilares.

Esta es la causa de alterarse el hígado y de que la ictericia sea una consecuencia, cuando es simple, sin lesiones orgánicas, sin fiebre, con deposiciones arcillosas, orinas frecuentes y generalmente turbias, diminucion del pulso, sensacion de frio local, sin sensibilidad al del esterior. La ictericia de los niños está generalmente en este caso, y la acompañan la caquexia y los vómitos.

El mercurio y la manzanilla corresponden á esta afeccion, cuando las deposiciones son poco amarillas, que no hay alteracion particular del corazon, y que las orinas no sufren cambio alguno notable.

Un fenómeno singular y bastante característico de la digital, es el color azulado de las orinas, color que coincide siempre con la decoloracion de las deposiciones.

La orina azulada parece ir unida á una afeccion dinámica del hígado, ó por lo menos de los órganos de la digestion. Consignamos este síntoma sin pretender esplicarle.

Por estraordinaria ó por mas ligera ó pronunciada que sea esta coloracion azul de las orinas, la hemos visto dos veces, y siempre en niños de seis á once años, y dos veces la ha corregido la digital, disipando al mismo tiempo las alteraciones hepáticas ó abdominales con fiebre.

La digital constituye el tratamiento de las ascitis y de toda hidropesía que reconozca por causa la dificultad en la vuelta de la sangre hácia el corazon.

Pero la influencia de la digital en las hidropesías procedentes de una lesion orgánica del corazon, es diferente de la que ejerce en las enfermedades debidas á la flojedad, á la astenia de los vasos absorbentes.

Las dósis en general, deben ser muy atenuadas en las hidropesías por causas dinámicas, y mucho mayores en las producidas por causa mecánica, tal como el aneurisma del corazon.

Pero escluyendo esta, para solo ocuparnos de algunas particularidades de las hidropesías esenciales, debemos manifestar, que la pasibilidad de estas afecciones, aun cuando se compliquen con subirritaciones y con tumefaccion dura, á causa del padecimiento de los tejidos y de una prolongada distension de la fibra, exige algunas veces árnica y eléboro negro.

En el hidrotorax se alterna la digital con el azufre. El hidrocele escrofuloso requiere con preferencia el mercurio y el sílice, si bien puede usarse despues la digital y tambien la quina.

Las consecuencias de una apoplejía serosa requieren la cicuta mayor, aunque tambien se adaptan á veces á la digital. Sus indicaciones en el hidrocéfalo agudo son las del período de exudacion con cólicos.

En todas las precedentes aplicaciones de la digital, se halla una contraindicacion en la hidropesía y en la diátesis serosa propiamente dicha.

Este medicamento no estiende su influencia hasta modificar estas especies de caquexias. Es impotente para remediar las lesiones de la nutricion y de la plasticidad, y las de los tejidos.

Las afecciones orgánicas del corazon solo logran un efecto paliativo y la desaparicion momentánea de las hidropesías que dependen de ellas.

Entre las contraindicaciones de la digital, no hemos titubeado en colocar las flegmasías francas, y aun las subagudas.

La oftalmía y la encefalitis que se atribuyen á la digital consisten: la primera, en alteraciones nerviosas asténicas con irritacion herpética; la segunda, en congestiones pasivas, ó en fluxiones sintomáticas, en personas debilitadas. La amaurosis que se desarrolla lentamente con hemeralopia, puede hallar un modificador ventajoso en la digital, la quina, el zinc.

Se usa la digital con mejores resultados en las irritaciones del borde libre de los párpados, en cuya afeccion es especial su accion, del mismo modo que la del mezereum y de la sal marina.

No queremos concluir sin mencionar la eficacia de la digital en la hemoptisis y la tísis, segun refieren varios autores.

Para llegar á los resultados apetecidos, es necesario aumentar las dósis de este medicamento de un modo visible, pues poseemos otros varios mas especiales y mas seguros contra la hemoptisis en todas sus variedades; respecto á la tísis solo reconocemos en la digital una accion paliativa de muy escasa importancia.

Dósis.—Las dósis deben ser tanto mas débiles cuanto mas exacta sea la indicacion y mas marcada la semejanza de sus síntomas.

En este concepto, la esperiencia demuestra con evidencia que el carácter de diminucion de pulso exige dósis mas débiles, aunque se trate de un estado febril; es preciso, pues, recurrir, segun las circunstancias, á dósis de 20 gotas de la tintura al dia; otras veces, y es lo mas frecuente, de dos ó una gota, ó tambien puede bastar una pequeña fraccion de la duodécima atenuacion.

En algunos casos de hidropesías, sobre todo de las partes inferiores, se emplea la digital al esterior en fomentos y en fricciones; pero es mejor en estos casos usar el cocimiento con 30 gramos de hojas por litro ó litro y medio de agua.

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Fuente: Tratado metódico y practico de materia médica y de terapéutica. Fundado en la ley de los semejantes. Por a. Espanet. Traducido al español por d. Pio hernandez y espeso. Médico homeópata. The Project Gutenberg. Foto: CC.

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