Colesterol: guía práctica

Colesterol: guía práctica

El colesterol alto, la hipertensión y el tabaco son los principales factores de riesgo modificables que generan las enfermedades coronarias, las cuales constituyen la principal causa de muerte en muchos países.

En tanto que son factores de riesgo modificables, si adoptamos las medidas adecuadas, podríamos prevenir un tanto por ciento muy elevado de los casos.

“No obstante, pese a que los gobiernos europeos han tomado muchas medidas contra el tabaquismo y la hipertensión, no se ha dedicado la misma atención al control del colesterol”, nos explica el doctor Luis Rodríguez Padial, Jefe de Cardiología del Hospital Virgen de la Salud de Toledo.

Precisamente para informar y sensibilizar sobre la importancia de controlar el colesterol alto, este mismo hospital ha marcado el inicio de una campaña nacional que nos dice que “Está en tus manos controlar el colesterol: tu corazón lo agradecerá”.

La iniciativa ha sido promovida por la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) y, desde aquí, me gustaría dar empuje a la idea y difundir un poco de información sobre el tema para conseguir que sepáis más y toméis medidas de control o prevención.

¿QUÉ ES EL COLESTEROL Y DE DÓNDE VIENE?

El colesterol es una sustancia grasa natural que circula por la sangre y que es necesaria para el funcionamiento normal del organismo.

Su origen proviene, esencialmente, de dos fuentes: el hígado y el intestino. En el primero, es nuestro cuerpo el que lo produce y, en el segundo, son los alimentos que ingerimos y digerimos los que lo proporcionan.

¿BUENO Y MALO?

Para mantener un corazón sano es muy importante mantener un nivel bajo de colesterol malo (LDL) y que el índice de colesterol bueno (HDL) sea alto:

  • El colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad) arrastra el colesterol de las arterias hasta el hígado con el fin de que sea eliminado, de forma que un nivel importante de colesterol bueno (HDL) es sano para el corazón.
  • El colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) lleva el colesterol desde el hígado hasta los tejidos corporales. Si el nivel de colesterol malo (LDL) en sangre es elevado puede acumularse en las paredes de los vasos sanguíneos, con lo cual se produce un estrechamiento de los mismos y un aumento del riesgo de sufrir una enfermedad coronaria.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE CONTROLARLO?

El exceso de colesterol que viaja en la sangre tiende a pegarse y a formar placas duras y espesas (ateromas) en las paredes de las arterias.
Con el tiempo, la placa de colesterol tapa las paredes de las arterias y reduce el diámetro de las mismas en un proceso llamado arterosclerosis, que impide a las arterias suministrar sangre y oxígeno de forma suficiente al corazón durante un esfuerzo físico.CONOCER LOS VALORES

Las sociedades europeas especializadas recomiendan que las personas sin síntomas y con un riesgo bajo se midan el colesterol total sérico al menos una vez antes de los 35 años en los hombres y antes de los 45 en las mujeres.

Después se determinará la periodicidad de los controles cada cinco o seis años hasta llegar a los 75 años.

Conviene que las personas con riesgo de sufrir dislipemias (alteración de los niveles normales de las grasas de las cuales hacemos referencia), que tengan familiares con cardiopatías isquémicas u otras enfermedades cardiovasculares, se sometan a estos controles desde edades primerizas.

“Si se trata de un paciente de alto riesgo es necesario conocer y controlar muy de cerca los niveles de colesterol”, dice el doctor Rodríguez Padial. “Los principales factores de riesgo cardiovascular son: el tabaco, el colesterol, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión”, nos recuerda.

En la última actualización de las Guías Europeas de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares, elaboradas por la Sociedad Europea de Cardiología, se han redefinido los objetivos del colesterol y se ha dado más importancia a la idea de que la actuación del paciente es el factor decisivo pues su estilo de vida será el que determine el factor de riesgo cardiovascular del mismo.

Entre los nuevos objetivos para los pacientes de alto riesgo (diabéticos, coronarios o hipercolesterolémicos) unos valores de cLDL o colesterol malo por debajo de los 100 mg/dl, y siempre que sea posible, inferiores a 80 mg/dl.

CÓMO CONTROLAR EL COLESTEROL

Es necesario conocer los hábitos alimenticios del individuo, su estilo de vida (si fuma, si bebe habitualmente o si practica ejercicio de forma regular) y sus antecedentes familiares y de salud con el fin de determinar el origen del trastorno.

Es verdad que los determinantes genéticos influyen en la aparición de colesterolemia pero en la mayoría de los casos el origen es alimenticio.

Cuando la dieta, el ejercicio físico o los tratamientos naturales no son suficientes hará falta recorrer a los fármacos químicos (estatinas, inhibidores de la absorción del colesterol, resinas y fibratos o inhibidores de la absorción intestinal) para reducir los niveles de colesterol.

Tu médico se encargará de llevar a cabo todos los controles analíticos y medicamentosos de tu patología.

LA FITOTERAPIA COMO MEDIDA PARA PONER A RALLA EL COLESTEROL

Como en todo, la prevención es muy importante para evitar patologías severas.

Si tu nivel de colesterol es elevado aunque no preocupante (por ahora) como para necesitar una medicación para controlarlo, estas medidas que te expongo a continuación pueden resultarte interesantes.

Y si tus niveles de colesterol son los adecuados tampoco te relajes y échale un ojo a estos consejos porque se plantean como pautas imprescindibles para llevar un estilo de vida saludable y prevenir las patologías derivadas de problemas cardiovasculares.

La alimentación es fundamental en la prevención y control de este fenómeno.

A estas alturas ya sabemos que una dieta variada y rica en frutas y verduras es aquella que nos ayudará a mantenernos siempre saludables pero debes saber que, para luchar contra el colesterol, las grasas saturadas (como la mantequilla, la bollería, los embutidos, la nata, los quesos…) aumentan nuestros índices de colesterol LDL y totales.

Por eso es bueno sustituirlas por grasas insaturadas (como los aceites vegetales y de semillas, el pescado graso, los frutos secos y el aguacate) que, incluso, nos pueden ayudar a reducir el colesterol malo.

Además, tienes que tener cuidado con las grasas trans que se pueden encontrar en alimentos que contienen  grasas parcialmente hidrogenadas pues elevan los niveles de colesterol LDL (malo) y reducen los niveles de colesterol HDL (bueno), generando un aumento de triglicéridos en sangre.

A parte de consumir las grasas adecuadas, no te irá mal disminuir la cantidad total de grasas ingeridas, asando, hirviendo o preparando los alimentos que ingieras al vapor.

Además, el consumo abundante de frutas y verduras, alimentos con fibra soluble (como las lentejas, judías, guisantes…), los frutos secos (como las almendras) y la soja pueden ser útiles.

Hay que tener en cuenta que los productos que contienen estanoles o esteroles vegetales añadidos están diseñados para personas con niveles excesivos de colesterol y no son necesarios para individuos que presenten índices correctos.

La Fitoterapia, en este caso, también nos ayuda mucho a solucionar, prevenir o menguar los problemas derivados del colesterol.

Por ejemplo, si deseas prevenir el riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares, tomar aceite de pescado y polifenoles de uva (a razón de 2 cápsulas de cada en desayuno y cena) son la conjugación ideal para mantener a ralla el colesterol y los triglicéridos.

No obstante, si los niveles de los mismos ya son elevados hay que actuar y alternar las cápsulas de fitoesteroles o de aceite de pescado con las de lecitina de soja (a razón de 2 cápsulas de cada en desayuno y cena también).

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Raquel Cabalga – Autora, Naturópata y Coach
Internet: Raquel Cabalga

 

Foto: Tochichi.



Publicado en: Colesterol, Medicina natural

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