Calcarea Carbonica – Subcarbonato de cal – Materia médica

calcarea

§ I.—Historia.

Esta sustancia la suministra la concha de la ostra, y se prepara por una estremada division con el intermedio de un vehículo inerte, del mismo modo que las demás sustancias secas ó salinas.

El carbonato de cal obtenido de la concha de la ostra no está, es verdad, rigurosamente puro; pero como es el que se ha experimentado, merece, por consiguiente, la preferencia.

Los que solo ven en el carbonato de cal una sustancia inerte se admirarán del lugar que ocupa en esta materia médica.

Sin embargo, es forzoso aceptar el imperioso lenguaje de los hechos, y este estudio, por imperfecto que sea, pondrá en disposicion de juzgar de la actividad de las sales de cal, y de su eficacia en casos determinados.

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Estas sustancias, además, se han empleado en todos tiempos, tales como el polvo del coral, de los huesos, de la nácar de perla, de las cáscaras de huevos, de las conchas de ostra, de diversas concreciones, de los ojos de cangrejo y el agua de cal, atribuyéndolas antiguamente eficacia en un gran número de enfermedades, cuales son: fiebres intermitentes con hinchazon mas bien edematosa del hígado y bazo, leucoflegmasías, escorbuto, dartros, sarna, úlceras atónicas, escrófulas, infartos lácteos, leucorreas y enfermedades del útero, edemas, cánceres, infartos articulares, artritis, coqueluche, hidrofobia, cálculos vesicales, acedías del estómago, marasmo, fiebre verminosa y gonorrea antigua.

La aplicacion que Mr. Bretonneau acaba de hacer del agua de cal en las diarreas antiguas con ulceraciones, solo es la renovacion de un procedimiento de Hipócrates, ó tomado de Hahnemann.

§ II.—Efectos fisiológicos.

Debemos indicar ante todo que los efectos fisiológicos desarrollados por la cal en las personas espuestas á sus emanaciones, por ejemplo, ó viviendo en habitaciones recientemente blanqueadas ó construidas, están en perfecta armonía con los observados en los ensayos sobre el hombre sano, referidos por Desbois (de Rochefort) y que no pueden atribuirse á la humedad, tales son: estornudo, tos frecuente, ligeras incomodidades en la garganta, con constriccion, conatos á vomitar, cólicos, diarrea, disentería, sensacion de apretamiento en el pecho, parálisis, abscesos frios.

Romazini enumera los efectos de las sales de cal y de las sustancias calcáreas, en los que las manejan del modo siguiente: concreciones tuberculosas en los pulmones, cólicos violentos de estómago é intestinos, sequedad de la boca, temblores, parálisis, estreñimiento pertinaz de la garganta, diarrea, dificultad de orinar, escozor, sequedad en la piel.

La accion del carbonato de cal tiende á la astenia, á la depresion de la vitalidad, á la desunion de los elementos orgánicos.

Está en relacion con la vida nutritiva; la esfera vegetativa es de su dominio; los órganos todos sienten su influencia, pero mas especialmente el tejido celular y los sistemas linfático y venoso.

Su carácter esencial es el empobrecimiento de la sangre y de la linfa, así como tambien la aberracion del tipo nutritivo. De esto resultan las colecciones serosas, la debilitacion del sistema nervioso y del calor animal, los flujos mucosos y las hipersecreciones, las hipertrofias y las atrofias, las vegetaciones y ulceraciones, el infarto venoso, las irritaciones y las flegmasías crónicas…..

Desde luego se advierte que el carbonato de cal está en íntima relacion con las constituciones escrofulosas, caquécticas, con la edad del crecimiento y con los temperamentos pletóricos ó venosos. Se adapta, pues, á la obesidad, al marasmo y á la atrofia.

La infancia reclama particularmente la accion benéfica de este medicamento, ya sobre las fuerzas espansivas de una nutricion exuberante, ya en un estado morboso en el que la vida vegetativa está afectada.

La vejez halla tambien en la calcárea un medio de atenuar la descomposicion que la agobia, de moderar sus pérdidas, y de exaltar el poder de reconstitucion.

Mas si el uso del carbonato de cal no está limitado ni á edades determinadas ni á constituciones dadas, es preciso reconocer que su accion no puede ser útil si no hay astenia, decaimiento de la nutricion ó suspension, es decir, secreciones libres y alguna diminucion del calor animal y de la escitacion nerviosa.

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Comparando la discrasia y el estado caquéctico producido por el carbonato de cal y los alcalinos en general, con la caquexia que determinan los ácidos minerales, se halla grande analogía entre los síntomas del uno y los del otro; pero un exámen atento de los efectos por aparatos y funciones, nos presenta cuatro caractéres diferenciales muy importantes:

1.º los alcalinos obran sobre el sistema linfático y hacen á los líquidos mas serosos; alteran la nutricion por la disolucion de la sangre y de la linfa; los ácidos producen el mismo efecto por esceso de animalizacion de las sustancias alibiles y de los humores;

2.º los alcalinos producen la relajacion, la flojedad, la palidez de los tejidos, infartos linfáticos, depósitos serosos, flujos; los ácidos desecan los tejidos, les acortan, reducen la trama ó masa; los humores descompuestos sufren una diminucion por la transpiracion insensible, cutánea y pulmonal, por una especie de evaporacion, y los derrames serosos, mas lentos, son el último grado de la lucha;

3.º los alcalinos disminuyen considerablemente el calor animal, producen grande impresionabilidad al frio, y la fiebre lenta está caracterizada por el predominio del mismo y de los flujos mucosos y escrementicios; los ácidos aumentan el calor animal, y la fiebre lenta que provocan es notable por el predominio del calor, y por el estado de tension que no escluye las secreciones;

4.º los alcalinos, en fin, afectan la plasticidad, producen aberraciones hipertróficas y vegetativas, mientras que los ácidos tienen una accion descomponente mas directa, y desarrollan ulceraciones, pérdidas de sustancia, erosiones. El ácido azótico es el único que cuenta entre sus efectos las vegetaciones ficoides en las membranas mucosas y las producciones carnosas en las úlceras. Y, cosa notable, el ácido azótico es precisamente el mejor antídoto del carbonato de cal, especialmente en las lesiones de tejido.

Algo más es, pues, necesario investigar en los alcalinos que lo de simples neutralizantes de los ácidos, y en estos, alguna otra cosa que la de meros medios de neutralizar los primeros.

En efecto, así los alcalinos como los ácidos, y es una condenacion esplícita de la quimiatría por el mismo profesor Trousseau, gozan de propiedades dinámicas que les adaptan perfectamente y con buenos resultados á los estados caquécticos, en razon de su analogía con los que son capaces de producir.

Por esta razon, el profesor que acabamos de citar, dice que es necesario «dar á los indivíduos en los que la sangre, por su estado de disolucion, les predispone tanto á las hidropesías, el medicamento reputado como el disolvente por escelencia de la misma.»

Los padecimientos ocasionados por el carbonato de cal, se agravan en el tiempo húmedo, por la esposicion al aire libre, por la presion en los puntos dolorosos, y tambien despues de comer, estando sentado ó acostado, y en fin, por la noche y por la mañana.

Los síntomas distintivos de este medicamento están en armonía completa con lo que hemos dicho de los efectos de los alcalinos en general, como se ve por los siguientes: calor escaso, grande sensibilidad al frio, vómitos de sangre, movimientos congestivos en diversos órganos con sensacion de frio que sigue por lo menos la direccion del calor, debilidad muscular, temblores paralíticos, atonía nerviosa, vértigos, palpitaciones y sensaciones de frio interior, así como tambien en personas de una nutricion aparentemente buena, de aspecto pálido, hinchado; edemas parciales, obesidad ó enflaquecimiento, piel dispuesta á irritarse y supurar, irregularidad de la nutricion y desarrollo de verrugas, de kistes, de hipertrofias; aumento de las secreciones y de las mucosidades, flujos crónicos.

Es un hecho observado que todas las sustancias que, en proporciones apreciables, forman parte del cuerpo humano, gozan, como medicamentos, de una accion profunda y persistente quizá en mayor grado que cualquiera otra; pero consta tambien de la observacion, que no ejercen su poderosa influencia en el organismo, sino en dósis de una atenuacion prodigiosa.

El práctico puede convencerse todos los dias con el hierro, el fósforo, el azufre, la sal marina y el carbonato de cal en particular, que entra en grande proporcion en la composicion de nuestros órganos, que existe en nuestros alimentos y bebidas, y que sin embargo es uno de los mas poderosos modificadores terapéuticos en todas las edades, y el medicamento indispensable de la infancia.

Las otras sales de cal, como el acetato, el fosfato, el sulfato, el muriato, y aun la misma cal viva, están menos estudiadas y administradas con menos exactitud aun, y por consiguiente menos conocidas.

Tienen no obstante un fondo de accion análoga á la del carbonato de cal, si bien mas ó menos pronunciada en este ó en aquel sentido. Algun dia utilizará la terapéutica estas diferencias; y ya hoy mismo se puede preferir el acetato de cal en las afecciones asmáticas con caquexia serosa, porque posee una accion electiva sobre el neumogástrico y sobre el pulmon; el muriato de cal dirige al parecer á las membranas mucosas y los vasos capilares la accion disolvente y la aberracion plástica de la cal.

El fosfato de cal, cuya preparacion debe ser idéntica á la de Hering, su principal esperimentador, obra mas especialmente en el sistema nervioso cuya sensibilidad exalta, por los desórdenes de la nutricion, mas que por una accion directa. Ultimamente, todas estas sales de cal obran siempre en sentido de la astenia, de la disolucion de los humores y de la aberracion de la plasticidad.

La quina, el mercurio, el sílice, el causticum, la pulsatila, el ácido azótico, el fósforo y la belladona son los medicamentos que tienen mas analogía con la accion fisiológica y terapéutica del carbonato de cal, y los mas frecuentemente indicados con él en el curso del tratamiento de una misma enfermedad crónica.

§ III.—Efectos terapéuticos.

A. Afecciones nerviosas.—Los fenómenos nerviosos y morales del carbonato de cal manifiestan un estado de padecimientos crónicos y de nutricion enfermiza; el moral le espresa por la ansiedad, la impaciencia, abatimiento, tristeza, sustos, hipocondría, indiferencia, falta de memoria y de voluntad.

El delirio no se presenta sino á consecuencia de cefalalgias congestivas sostenidas por mucho tiempo; pero lo que sí se ha observado, es la enajenacion mental con visiones espantosas y desesperacion.

Los dolores, aunque variados, son generalmente tractivos con endolorimiento ó sensacion de contusion; los calambres, las convulsiones y el adormecimiento no son estraños á este medicamento, y casi siempre se han observado movimientos congestivos, grande debilidad y síncopes ó disposicion á los mismos.

Los espasmos están acompañados de bocanadas de calor y palpitaciones, con frio algunas veces, y seguidos de fatiga y de una sensacion de magullamiento.

Se cree eficaz á este medicamento en el corea, pero es en el que se presenta en la edad de desarrollo enfermizo en la que esta afeccion espasmódica es menos probable sea producida por la irritacion directa de la médula espinal. Se reconoce en la calcarea una accion innegable en las epilepsias y accesos epileptiformes, ya en los niños, ya en constituciones deterioradas, y ya en sugetos hemorroidarios, escrofulosos ú obesos.

Su accion, en estos casos, es mas pronunciada en los accesos nocturnos. Bœninghaussen la alterna con la belladona.

El causticum es algunas veces su mejor auxiliar. La mielitis y ciertas irritaciones crónicas de la médula espinal reclaman su uso si hay las condiciones de escrófulas y marasmo, en cuyo caso el sílice es tambien muy útil.

Las hemicráneas, las cefalalgias crónicas con presion, plenitud, pesadez, vértigos, oscurecimiento de la vista, náuseas, pertenecen á la esfera de accion de este medicamento; se ha observado que la hemicránea del lado derecho cede mejor con el carbonato de cal, y la del izquierdo con mercurio.

Estas afecciones y las neuralgias en general y las neuroses del carbonato de cal, están acompañadas de una sensacion de frio como las de agárico y eléboro blanco, y dependen de su éstasis venoso ó linfático, de la escrófula, de la debilidad nerviosa y vegetativa, de los trabajos intelectuales y de otras causas debilitantes, sin que sea preciso que la debilitacion esté desarrollada.

La calcarea carbonica es uno de los medios curativos en las afecciones paralíticas que dependen de una discrasia, de una caquexia análogas á las del medicamento.

Tambien se la ha empleado en la atonía de los órganos respiratorios, en la parálisis incipiente del pulmon á consecuencia de bronquitis repetidas y de una hematosis insuficiente.

Su utilidad en las afecciones asmáticas y en el catarro sofocativo crónico es indudable; su indicacion en estos casos es la misma, y procede tambien de la flegmorragia y la sensacion de apretamiento en la base del pecho que acompañan á estas afecciones.

La influencia, en fin, del carbonato de cal en las enfermedades nerviosas se estiende á ciertas gastralgias, en las que el grafito le disputa su eficacia; pero se observa en estos casos el mal estado de la nutricion y el desprendimiento de gases intestinales, como en las cefalalgias y otras neuralgias de este carácter.296

B. Afecciones del sistema circulatorio.—El carbonato de cal juega rarísima vez en las afecciones febriles, porque no le pertenece el elemento inflamatorio agudo, ni las flegmasías francas, aun en su período de declinacion y terminacion.

Esto no obstante, no se debe despreciar el recurrir á él en ciertas fiebres mucosas en su período de flojedad, en fiebres intermitentes crónicas, con caquexia serosa, obstrucciones abdominales y flujo de orina, diarrea, sudores fáciles y abundantes; en algunas fiebres hécticas con hinchazones edematosas y secreciones aumentadas, y en fiebres exantemáticas que se prolongan hasta despues de la desecacion.

Este medicamento es tambien útil aun en afecciones febriles de niños enfermizos ó cacoquímicos, cuando la fiebre aparece ó se agrava por la noche y por la mañana.

En todos estos casos de fiebres y de enfermedades febriles, con ó sin lesion orgánica ó flegmasía crónica constante, el carbonato de cal requiere el predominio del frio, la debilidad muscular, bocanadas frecuentes de calor, sudores nocturnos ó matutinales, edema, enflaquecimiento ó polisarcia, aspecto pálido y exacerbaciones que remiten por la tarde, sin calosfríos antes del calor, pero con frio en las estremidades durante el calor, grande sensibilidad al frio y dolores contusivos.

El azufre y el mercurio, la quina y el sílice son los mas análogos en todas estas circunstancias.

Algunos de los síntomas del carbonato de cal se refieren al aneurisma del corazon ó de los grandes vasos. Curaciones admirables se han obtenido con este medicamento en casos casi desesperados de este género, en personas debilitadas, linfáticas y jóvenes.

A su electividad sobre la nutricion y á su poderosa influencia para corregir las aberraciones de la plasticidad, se deben los resultados de su administracion en la hipertrofia del corazon.

La estancacion de sangre venosa, aun con dilatacion de los vasos capilares, reclama igualmente su uso. En todas estas afecciones se asocian con ventaja, segun los casos, el licopodio, el carbon vegetal y la pulsatila.

C. Afecciones gastro-pulmonales.—La accion especial del carbonato de cal sobre la vida vegetativa y la nutricion intersticial, no la permite influir directamente en las afecciones nerviosas, sanguíneas y mucosas, sin sitio de predileccion.

Es útil, sin embargo, en las afecciones gastro-pulmonales y en las del sistema nervioso y linfático, cuando la nutricion se altera, ó que las fiebres graves se elevan hasta la adinamia, que se manifiestan diarreas y disenterías crónicas con ó sin deposiciones purulentas y estrías de sangre, picotazos abdominales, ulceraciones ó simples flujos mucosos ó muco-purulentos.

Es el remedio por escelencia de ciertas lienterías por atonía del tubo digestivo, cuando la quina, el hierro, el laurel-cerezo y el azufre no están indicados, ó que su uso no ha modificado el estado de los intestinos en el sentido de su accion.

El carbonato de cal corresponde á la lientería, en la que, si bien las deposiciones son duras muchas veces, no están digeridas las sustancias, y son blanquecinas ó diarréicas, espumosas, de olor ágrio, con retortijones por la noche y despues de comer; está acompañada de tabes mesentérica, con infartos mesentéricos, esplénicos ó hipertrofia de las criptas mucosas de los intestinos.

El carbonato de cal es, con el arsénico, la pulsatila y el ácido fosfórico, el principal medicamento de las diarreas rebeldes de los niños.

Por último, ciertas dispepsias y gastro-atonías con pirosis, desarrollo de gases despues de la comida, agravacion por la leche, salivacion y calor en el vientre, pueden tratarse con éxito con la calcarea.

Hemos hablado de sus indicaciones en el asma y la bronquitis con carácter nervioso, aun cuando estas mismas afecciones pueden reclamar su uso por una índole mas bien asténica y humoral.

Ahora agregarémos que las irritaciones de la garganta con salivacion, sensacion de constriccion, rubicundez con tumefaccion de las amígdalas y erupcion de vesículas en la superficie faríngea, ceden á este medicamento, especialmente en los niños, y despues del uso del mercurio; en estos casos, sin embargo, son preferibles el bromo y el sulfuro de cal, si hay, por lo menos, astenia y linfatismo.

D. Afecciones del aparato génito-urinario.—Ninguno de los síntomas del carbonato de cal relativos á la vejiga, al útero y sus dependencias, tiene el carácter de la inflamacion franca; todos los síntomas de este medicamento espresan una irritacion mas ó menos viva, pero asociada siempre á la astenia con fluxion humoral y flojedad.

Si bien hay exaltacion del apetito venéreo y de los órganos, el cóito fatiga siempre sin embargo, aniquila y produce pesadez de cabeza, y existe alguna de las circunstancias siguientes: ereccion insuficiente, emision seminal tardía y débil, falta de deseos.

El carbonato de cal corresponde á las menstruaciones escesivas, frecuentes, á las pérdidas en la época catamenial, siendo este precisamente el principal carácter de su accion congestiva y asténica.

Corresponde tambien á la amenorrea completa ó á las menstruaciones retardadas, á la dismenorrea en las mujeres obesas ó simplemente pletóricas, sin eretismo, pero sí con insuficiencia del flujo menstrual. Bajo estos dos aspectos se adapta á las jóvenes en la época de la pubertad, á las mujeres en la edad crítica, ya por su efectividad sobre el sistema plástico y el desarrollo material del organismo, ya por su accion no menos especial en los capilares venosos, en la época de la vida en que el útero va á perder su influencia; se adapta igualmente por estos dos estados al embarazo, y muchos prácticos quieren que este medicamento remedie la mayor parte de las incomodidades de la gestacion, deseo al que los síntomas les autoriza perfectamente, y que tienen mucha analogía con los de la sepia.

Otros muchos medicamentos tienen en sus patogenesias los síntomas de menstruacion escesiva y pérdidas muy frecuentes, pero los unos, como la belladona, obran activamente; otros, como la ipecacuana, congestionan espasmódicamente; el carbon vegetal y el centeno cornezuelo determinan un éstasis venoso con congestion capilar, mientras que el platino obra por escitacion nerviosa; el carbonato de cal es análogo á la magnesia y subcarbonato de potasa por su congestion venosa asténica y porque se dirige mas que estos al fondo del útero, privando á los vasos de su tonicidad ó entorpeciendo la nutricion, y empobreciendo, por consiguiente, la sangre; se observan al mismo tiempo en el carbonato de cal, cefalalgias, odontalgias, infartos sensibles de los pechos.

La mucosa vaginal además está congestionada, irritada; hay por lo mismo várices, escrescencias poliposas en el cuello, y casi siempre leucorreas y flujos acres ó escoriantes.

Se ha empleado con fundamento este medicamento en ciertas gonorreas virulentas y cuyo flujo no habia cedido á un tratamiento especial; se le dirigia entonces á combatir el estado de la mucosa uretral, por una parte, y el humoral del organismo por otra, y estas condiciones le dan una importancia notable en el tratamiento de algunos catarros vesicales.

Debemos aun mencionar la curacion de ciertos pólipos y vegetaciones del cuello uterino ó de los labios por el carbonato de cal.

Alternado con la pulsatila ha modificado tan favorablemente el estado varicoso de los órganos de la gestacion, del que procede el aborto, que en muchas ocasiones ha podido prevenir este accidente; la calcarea y pulsatila, en fin, tienen una eficacia innegable en las recien paridas, para disipar ciertos fenómenos febriles debidos á la metástasis láctea ó á la supresion de la leche.

E. Afecciones del sistema cutáneo.—Las erupciones secas son las en que mas indicada está la calcarea. La superficie cutánea parece carecer de jugos reparadores; pero aun hay otra razon no menos fundada para que las erupciones húmedas no sean estrañas á este medicamento, y es la abundancia de jugos mal elaborados, máxime si la astenia cutánea favorece la estancacion de los mismos.

Generalmente basta este medicamento para hacer desaparecer las manchas rojizas que subsisten despues de la curacion de algunos exantemas; las rubicundeces eritematosas y las naturales del acné rosáceo ceden tambien con el carbonato de cal.

Las pústulas del acné se tratan mejor con este medicamento, seguido ó precedido de la nuez vómica y del arsénico.

Las diversas formas del impétigo reclaman la calcarea en primera línea, pero algunas veces solo ceden con fósforo, licopodio, sílice….

El elemento papuloso de las erupciones crónicas exige el uso del carbonato de cal; pero el prúrigo se acomoda tambien al arsénico.

La calcarea se adapta esencialmente al herpes escrofuloso en todas sus formas; á la tiña, y en particular al favus mucoso, á la costra láctea de carácter serpiginoso, y á ciertas sifílides rebeldes.

Mas todas estas afecciones, generalmente rebeldes, exigen un tratamiento largo, y el que pueden jugar otros varios medicamentos; se hará bien en preceder á la calcarea, el azufre ó el ácido azótico, segun que se trate de erupciones pruritosas, secas, escrofulosas, húmedas y escamosas, ó de otras que presenten escrescencias, erupciones con fungosidades, exudaciones sanguíneas ó un orígen sifilítico.

En estos tratamientos, con la perseverancia y la eleccion de medicamentos bien indicados, se obtienen resultados mejores y aun superiores á las medicaciones mas acreditadas por la rutina.

F. Afecciones del sistema linfático.—La simple diátesis escrofulosa en personas bien constituidas, no es del recurso del carbonato de cal, pues este medicamento se adapta mejor á la caquexia escrofulosa con agravacion febril, principalmente por la mañana; el licopodio la presenta por la tarde.

El carbonato de cal está indicado en el tratamiento de las afecciones escrofulosas de todas las edades, pero mas especialmente en la infancia y hasta la edad del completo desarrollo orgánico.

Sus caractéres principales en los niños son: lentitud en la osificacion, retardo en osificarse las fontanelas, cabeza voluminosa, huesos blandos, flexibles; en los niños, como en los jóvenes, venas abultadas, ojos tristes y con ojeras azuladas, desarrollo exagerado del sistema linfático, apetito voraz, adipsia, grande impresionabilidad al frio, movimientos congestivos en las partes superiores, vértigos frecuentes, debilidad muscular, apatía.

Es uno de los principales medicamentos de la tabes mesentérica, y aun puede ser suficiente para curarla, administrado despues del azufre.

El arsénico, en una afeccion análoga, no tiene los mismos movimientos congestivos en la cabeza y la misma persistencia; pero hay mas calor ácre, mas sequedad en la piel y mayor postracion.

El raquitismo es indudablemente una de las enfermedades en la que es mas eficaz el carbonato de cal; es el medicamento mas á propósito para fortificar, enderezar, consolidar el sistema óseo, dirigir su desarrollo normal y regularizar la nutricion, aun cuando se trate de la denticion.

La accion de la calcarea se activa y hace mas eficaz muchas veces con el uso anterior del azufre ó del ácido azótico, sobre todo, en las enfermedades de los huesos, en la tabes mesentérica y en los infartos de los gánglios linfáticos.

El carbonato de cal no está indicado en el momento de la supuracion de los abscesos, de las ulceraciones, los exantemas, las glándulas y los tumores blancos, pero es casi necesario antes de este momento y cuando la supuracion ha cesado ó se ha hecho crónica por degeneracion.

La oftalmía escrofulosa es la afeccion de este género, en la que este medicamento es indispensable. Primeramente en la de los recien nacidos, cuando su abundante secrecion se ha resistido al azufre y que el mercurio no está indicado; despues, en todas las enfermedades del ojo y sus dependencias, cuando tienen el carácter escrofuloso.

Los fenómenos inflamatorios requieren primero belladona y mercurio; despues de los cuales, produce escelentes resultados el carbonato de cal, especialmente cuando hay una abundante secrecion mucoso-purulenta.

Ultimamente el sílice y el causticum juegan en el tratamiento de las afecciones complejas, que ceden á veces al azufre y á la calcarea carbonica alternados y á bajas atenuaciones.

G. Afecciones de la plasticidad.—Tan pronunciada es la accion del carbonato de cal, de alterar la cohesion químico-vital de los sólidos y líquidos del organismo, como su tendencia á las aberraciones nutritivas y á la exuberancia vegetativa sobre ciertos puntos, de lo que resulta su propiedad reconstitutiva y su aptitud de volver el nisus formativus y la plasticidad á su tipo normal.

A esta propiedad, pues, debe la calcarea el poder prestar señalados servicios en ciertas atrofias y en algunos casos de obesidad y de hipertrofia. Igualmente se utilizan sus propiedades en las induraciones en que terminan ciertas inflamaciones, y en los infartos abdominales resultado de ciertas fiebres, en las manchas y oscurecimiento de la córnea y del cristalino á consecuencia de oftalmías, y hasta la deformidad de la pupila.

El carbonato de cal activa la denticion, consolida y afirma el tejido óseo; es el medicamento principal de las llamadas glándulas de crecimiento, y cuyos accidentes atenúan el ácido fosfórico y el sílice.

El carbonato de cal corresponde mas al reblandecimiento de los huesos por la insuficiencia de las sales calcáreas en los tejidos, mientras que el cystus canadensis, el sílice y el mismo grafito se adaptan mejor á las lesiones supurantes del tejido óseo, así como la belladona y el mercurio se dirigen á su inflamacion.

La calcarea carbonica remedia la falta de elementos nutritivos de la piel, y devolviendo la vitalidad y los jugos nutritivos, cura las fisuras superficiales, secas, escamosas: difiere del licopodio, en que este cubre mejor los rágades profundos y callosos; del sílice, porque sus fisuras son sangrantes; del grafito, porque se dirige con principalidad á los rágades de las pequeñas articulaciones y de los mamelones; de la ignacia, de la sal marina, del fósforo, del zinc, porque sus fisuras ocupan con preferencia los labios, el ano, el prepucio.

Pero ninguno es mas eficaz que el carbonato de cal para devolver á la piel arrugada su flexibilidad y su suavidad, y al cuero cabelludo los cabellos que se caen.

Esto no obstante, la alopecia por pérdida de humores y aniquilamiento de las fuerzas, reclama mas bien la sepia, el mercurio, la sal marina y la barita carbónica, así como la alopecia dependiente del mal estado de los vasos capilares es mas propia del carbon vegetal.

Los sudores fétidos de los piés y el oleaginoso de las palmas de las manos son del dominio de calcarea, del mismo modo que las orinas sedimentosas que se descomponen fácilmente, y la ozena, considerada como vicio de secrecion.

El carbonato de cal, en fin, goza de una accion especial en las verrugas lisas, ayudado algunas veces del causticum y la dulcamara; obra tambien en ciertos kistes de los párpados y del cuero cabelludo; en las escrescencias en forma de frambuesa, especie de ficus esponjoso, sanguíneo; en ciertas vegetaciones ficoides, rojas, y aun erectiles de los niños; en los pólipos de la nariz, de los oidos, de la matriz, cuando son mucosos y lisos.

Todas estas producciones exuberantes exigen generalmente otros medicamentos, tales como sílice, ácido azótico, licopodio, causticum, fósforo.

Dósis.—Para las sustancias cuya actividad depende de su estremada division, y para el carbonato de cal en particular, las atenuaciones mas altas, son las curativas305 con mas seguridad.

Se prescribe ordinariamente la calcarea á la dósis de una gota ó de algunos glóbulos de la sesta á la trigésima atenuacion; sin embargo, en algunas afecciones locales flegmásicas, así como en ciertos casos de oftalmía escrofulosa, la segunda y tercera trituracion son muy eficaces, ya se de 1 ó 2 decígramos en varias veces al dia, ó ya se use como colirio hecho con la misma cantidad de medicamento para 60 gramos de agua destilada.

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Fuente: Tratado metódico y practico de materia médica y de terapéutica. Fundado en la ley de los semejantes. Por a. Espanet. Traducido al español por d. Pio hernandez y espeso. Médico homeópata. The Project Gutenberg. Foto: CC.

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